Mientras el Mundial 2026 acapara la atención de millones de aficionados, Netflix ofrece varias propuestas para seguir disfrutando del fútbol más allá de los partidos. Entre ellas destaca Blue Lock, un anime que transforma el deporte rey en una competición extrema donde solo puede quedar uno.
Con la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya en marcha, la pasión por el fútbol ha regresado a los aficionados de todo el mundo. Estadios de Estados Unidos, Canadá y México acogen el mayor evento deportivo internacional, mientras millones de espectadores siguen los partidos y buscan otros contenidos que capturen la intensidad, la presión y el atractivo del llamado «deporte rey».
Netflix cuenta con una gran cantidad de películas, series y documentales dedicados al fútbol. Sin embargo, entre ellos destaca un título por su enfoque radicalmente diferente: Blue Lock, un anime de dos temporadas que llegó a la plataforma y rápidamente captó la atención de los fans. En lugar de celebrar el espíritu de equipo o la tradición deportiva, la serie transforma el fútbol en una competencia despiadada, casi un juego de supervivencia psicológica donde cada decisión puede determinar el destino de un jugador.
La historia gira en torno a un programa de entrenamiento extremo diseñado para crear al mejor delantero del mundo. Tras el decepcionante desempeño de Japón en el ámbito internacional, el excéntrico y controvertido Jinpachi Ego decide reunir a cientos de jóvenes talentos en unas instalaciones aisladas. El objetivo es simple y brutal: solo uno de ellos podrá coronarse como el verdadero campeón, mientras que todos los demás serán eliminados del proyecto.
Aquí es donde la comparación con Squid Game se hace evidente. Los protagonistas de Blue Lock se enfrentan a pruebas cada vez más difíciles, diseñadas para poner a prueba no solo sus habilidades técnicas, sino también su capacidad para resistir la presión, adaptarse, colaborar o traicionar cuando sea necesario. Cada desafío reduce el número de participantes, alimentando rivalidades, tensiones y alianzas temporales que a menudo están destinadas a desmoronarse en el momento decisivo.
A diferencia de Squid Game, en Blue Lock la vida de los concursantes no está en juego. Sin embargo, lo que está en juego es enorme: para estos jóvenes jugadores, la eliminación significa ver desvanecerse sus sueños de una carrera profesional de primer nivel. De esta forma, la serie logra transformar el fútbol en un emocionante thriller deportivo, donde la ambición personal importa más que la amistad y donde cada partido se convierte en una batalla mental incluso antes de ser una batalla física.
El mérito de Blue Lock reside en hacer creíble esta desviación extrema dentro del mundo del fútbol. El fútbol ya es un deporte de instinto, competencia, decisiones rápidas y el deseo de sobresalir. El anime simplemente exagera estos elementos, creando una narrativa original y llena de adrenalina, muy alejada de las historias deportivas más tradicionales.
El resultado es una serie que atraerá no solo a los fans del anime, sino también a quienes buscan algo diferente para ver entre los partidos del Mundial de 2026. Blue Lock retrata el fútbol no como un lugar de unidad y sacrificio colectivo, sino como un escenario dominado por el ego, la sed de éxito y el miedo al fracaso.
Sin embargo, Blue Lock no es la única serie de fútbol disponible en Netflix. Quienes prefieran la acción real pueden ver Club de Cuervos, una serie mexicana que combina rivalidades familiares, gestión de equipos y momentos cómicos. Para los amantes de las recreaciones históricas, está The English Game, una serie del creador de Downton Abbey, Julian Fellowes, dedicada a los orígenes del fútbol en la Gran Bretaña del siglo XIX.
Los aficionados a los documentales también tienen varias opciones. Captains of the World, estrenada en 2023, ofrece una mirada al interior de la Copa Mundial de la FIFA 2022 a través de los ojos de los capitanes de las principales selecciones nacionales del torneo. Por otro lado, Becoming Champions recorre la historia de los equipos campeones del mundo a lo largo de las décadas, ofreciendo un viaje a través de hazañas deportivas, iconos y momentos que han quedado grabados en la memoria colectiva.
En este contexto, Blue Lock sigue siendo una de las propuestas más inusuales y sorprendentes. Para quienes siguen el Mundial de 2026 y desean mantenerse inmersos en la atmósfera futbolística incluso fuera de los partidos, la serie es una opción perfecta: enérgica, implacable y mucho más cercana a un thriller de supervivencia que a una historia deportiva tradicional.