Brad Pitt se sincera sobre uno de los momentos más dolorosos de su vida y reconoce que llegó a pensar en el suicidio como una forma de escapar del sufrimiento. El actor también habla de su relación con el alcohol y del largo proceso que siguió para recuperar el control de su vida.
El actor habló abiertamente sobre uno de los momentos más difíciles de su vida, revelando que atravesó un período en el que el dolor se volvió tan intenso que llegó a pensar que el suicidio podría ser una vía de escape. El actor, ahora de 62 años, habló sobre ello en una extensa y personal entrevista con Esquire, en la que abordó sin tapujos algunos aspectos particularmente delicados de su pasado.
“No veía salida”, dijo Pitt. “El dolor era tan abrumador que… no habría hecho nada, pero sentí el frío metal de la bala en mi cabeza y fue un alivio”. Fue precisamente en ese momento, explicó, cuando comprendió qué puede llevar a una persona a considerar el suicidio: no necesariamente el deseo de morir, sino más bien el deseo de encontrar alivio a un sufrimiento insoportable.
El actor aclaró que no tenía intención de convertir esos pensamientos en acciones concretas. Al contrario, lo que él denomina un fuerte “instinto de supervivencia” se activó, impulsándolo a seguir adelante a pesar de la situación.
Pitt se negó a dar detalles sobre las causas exactas de ese período, limitándose a hablar de “asuntos familiares”. La confesión llega inevitablemente después de unos años particularmente turbulentos en su vida privada: en 2016, Angelina Jolie solicitó el divorcio tras un incidente controvertido a bordo de un jet privado con sus hijos, lo que desencadenó una larga batalla legal que no terminó hasta años después.
Ese período también marcó un punto de inflexión en la relación del actor con el alcohol. Tras los sucesos de 2016, Brad Pitt dejó de beber y comenzó a asistir a Alcohólicos Anónimos, iniciando así un camino de siete años hacia la sobriedad.
En la nueva entrevista, sin embargo, Pitt reveló que después volvió a beber, esta vez intentando hacerlo de forma mucho más controlada. “Estuve sobrio durante siete años”, explicó. “Luego recaí”. El actor, no obstante, afirma haber aprendido a comprender mejor sus propios límites y a evitar los excesos del pasado.
“Un par de veces me sentí demasiado confiado y pensé: «No, esto no me conviene. No en grandes cantidades»”, dijo. Hablando de vino, añadió: “Puedo tomar unas copas, pero no puedo beber mucho. Tengo que controlarlo profesionalmente”.
Pitt ya había hablado públicamente sobre la sobriedad en los últimos años. En 2020, agradeció a Bradley Cooper por su ayuda, afirmando que sus días se habían vuelto más felices desde que dejó de beber. Más recientemente, también compartió cómo el programa de los Doce Pasos le había ayudado a reconocer sus errores y a asumir la responsabilidad de sus actos.
Pero lo que realmente queda patente en la entrevista con Esquire es la dificultad de superar un periodo marcado por el dolor, la pérdida y el sufrimiento emocional. Pitt explicó que no se limitó a intentar dejar atrás ese periodo, sino que tuvo que atravesarlo hasta el final.
“Inténtalo una y otra vez hasta que te agotes, y luego vuelve a intentarlo”, dijo. El cambio, según el actor, llegaría poco a poco: “Un día me desperté y parecía que había un poco más de sol, el aire parecía un poco más dulce. Solo pequeñas dosis”.
Una confesión particularmente íntima para Brad Pitt, quien optó por relatar públicamente uno de los capítulos más dolorosos de su vida y el largo camino que le permitió, poco a poco, redescubrir una perspectiva diferente.
Fotos: Getty Images