Durante la rueda de prensa de Fjord, la nueva película de Cristian Mungiu, Sebastian Star recordó su experiencia en el Festival con The Apprentice y expresó su preocupación por la situación en EE UU.
Dos años después del estreno de The Apprentice en el Festival de Cannes, Sebastian Stan volvió a hablar de Donald Trump y el clima político en su país. Lo hizo desde La Croisette, durante la rueda de prensa de Fjord, la nueva película de Cristian Mungiu presentada con 10 minutos de ovación la noche anterior, y al responder a una pregunta sobre la película biográfica en la que interpretaba al actual presidente estadounidense.
En la sala de conferencias, algunos periodistas reaccionaron con risas nerviosas ante la pregunta. Stan, sin embargo, inmediatamente volvió a poner el tema en un plano mucho más serio: “Para ser sincero, no es para tomárselo a broma. No lo es”. A partir de ahí, el actor expresó su preocupación por la situación en EE UU: “Creo que estamos en una situación realmente muy grave. De verdad lo creo”.
Stan relacionó el clima actual en su país con la experiencia que vivieron con The Apprentice, la película dirigida por Ali Abbasi que narra el ascenso al poder de Trump y su relación con el abogado Roy Cohn. Según el actor, muchas señales ya eran evidentes durante la producción, y especialmente en los días previos al estreno en el festival. “Si observas lo que está sucediendo, la cobertura mediática, la censura, las amenazas, las supuestas demandas que parecen interminables, pero que en realidad no llevan a ninguna parte, todo estaba claro”, afirmó.
En 2024, Trump intentó impedir el estreno de la película en Cannes, amenazando con acciones legales y calificando a The Apprentice de “basura” y “pura ficción”. Stan recordó que, tan solo tres días antes del festival, el equipo aún no estaba seguro de si la película llegaría a estrenarse. Una historia que hoy, a la luz del nuevo mandato de Trump y las tensiones que sacuden el panorama político y mediático estadounidense, parece adquirir un significado aún más inquietante para el actor. Y, precisamente por todo lo que está ocurriendo, cree, la película podría perdurar: no solo como una biografía política, sino como testimonio de un clima de presión, miedo y control que, según el actor, es cada vez más evidente.
Durante la rueda de prensa, Stan describió cómo la película había sido una búsqueda personal para él por distintas razones. El actor nació en Rumania, después se mudó a Viena con su madre soltera, pianista y, finalmente, se instalaron en Nueva York. Su personaje en Fjord es un hombre rumano que emigra a Noruega con su familia. “Personalmente, sin duda, ha sido un viaje para reconectar con Rumania. Me fui de una manera muy caótica y he intentado informarme sobre el país, y descubrí que a través del cine puedo aprender más fácilmente”.
Descubrió el cine de Mungiu con Los exámenes (2016) y quería trabajar con él desde hace años. La oportunidad llegó ahora con este filme que le ha reconectado con su educación rumana también. “Aunque mi tiempo se dividió entre EE UU, Viena y Rumania, crecí con una educación rumana bastante tradicional, así que entendía bastante bien lo que sucedía en el guion”, explicó.
“Vivimos en una sociedad muy, muy dividida en la que la gente ha dejado de intentar comprender a quienes no comparten sus puntos de vista”, explicó el director rumano hablando del corazón de su película: la polarización cada vez más extrema. “Entiendo el progreso, pero creo que incluso en una sociedad progresista es bueno cuestionar de vez en cuando los valores que se pretenden imponer a los demás. Si son tan buenos, hay que convencerlos de que no los impongan”.