Arantxa Echevarría estrena ‘Cada día nace un listo’: “La picaresca es algo genético del ser humano, pero nosotros los españoles fardamos de ello”

Arantxa Echevarría estrena ‘Cada día nace un listo’: “La picaresca es algo genético del ser humano, pero nosotros los españoles fardamos de ello”

Cada día nace un listo

Un fracasado feliz, el robo de una obra de arte y un mundo de ricos y pobres, donde los que parecen más tontos a veces son los más espabilados, son los elementos de la nueva comedia de Arantxa Echevarría, Cada día nace un listo.

Unos por pura codicia, otros por necesidad, aquí todos roban. En Cada día nace un listo, la nueva película de Arantxa Echevarría (Carmen y Lola, La infiltrada), todos quieren sacar tajada. Parodia con tintes de cine de atracos y momentos de aventura, ésta es la historia de un fracasado feliz, Toni Lomas, al que un rico empresario le encarga el robo de un cuadro valioso de la mansión familiar. El tipo necesita ayuda y se busca un par de cómplices, la Mari y el Gallego, para dar el golpe.

La banda de atracadores la forman Hugo Silva (La buena suerte, Un amor), Susi Sánchez (Cinco lobitos) y Diego Anido (La infiltrada, As bestas). Con ellos, en el reparto de esta comedia se encuentran, entre otros, Jaime Olías (Vulcania), Belén Rueda (Mar adentro), Dafne Fernández (Perfectos desconocidos) y Ginés García Millán (El comensal). Intérpretes para dar vida a un grupo de listos, unos ricos, otros pobres, que quieren llevarse algo, sea lo que sea, del robo de la obra de arte.

QUE GANEN LAS MUJERES

Coescrita por la directora junto a Patricia Campo, la película cayó en manos de Arantxa Echevarría 10 años después de que Michel Gaztambide y Enrique Urbizu comenzaran a mover el proyecto. Cuando ya encontraron financiación había pasado demasiado tiempo, así que cedieron la historia. La cineasta ahora ha conservado el argumento, pero ha cambiado varias cosas y ha añadido algunos personajes. “Hemos cambiado casi todo, porque era una película de 2014 muy de Urbizu, era un western, era bastante diferente. La suya era una comedia bastante paródica de perdedores y existía ya Toni Lomas, pero, por ejemplo, el personaje de Mari no existía… Le dimos una vuelta, también para que ganaran las mujeres y para que fuera un poco más de la época que vivimos”, explica Echevarría.

Todo gira en esta historia alrededor de Toni Lomas, un tipo que vivió su momento de gloria cuando participó en un talent show y quedó finalista. Es un cortoplacista con el que se habla un poco de esto que pasa ahora, que eres famoso durante 10 minutos y ya puedes vivir de esas rentas mucho tiempo en las redes sociales, fingir que siempre estás bien, aunque duermas en un coche. Toni es así de básico, pero cae bien. A mí me parece que es un superviviente y pase lo que pase, siempre va a encontrarle algo positivo a lo que le ocurra”, dice la directora, que con esta película quiere retratar la España de la picaresca y del “tonto el último”.

LA PICARESCA ESPAÑOLA

“Yo creo que la picaresca es algo genético del ser humano, pero nosotros los españoles fardamos de ello. Aquí haces algo y lo cuentas, te chuleas”, explica Arantxa Echevarría, que ha querido utilizar dos maneras diferentes de rodar dependiendo de la clase social de los personajes. A los pobres, la banda de Toni, Mari y el Gallego y los que están con ellos, los sigue cámara al hombro, piel con piel, mientras que a los millonarios que encargan el robo les reserva la cámara fija, les observa con una mirada más distante.

Lo pensamos así para intentar conseguir ese distanciamiento emocional con los poderosos. Con los otros, lo contrario, porque todos somos un poco lumpen, todos somos un poco Maris y Tonis en la vida real y los ricos nos parecen una entelequia. Y dices: ¿cómo coño han llegado a tener todo ese dinero? ¿en criptomonedas? ¿cómo es? Yo no lo entiendo”, añade Echevarría.

Cada día nace un listo, finalmente, es el reflejo de una sensación extendida por el mundo, la de que si unos tienen tanto… ¿por qué otros tienen tan poco? ¿Es que no hay algo para mí? “Es también —dice la directora— un poco esta sensación de cuando te encuentras un billete de 20 euros en el suelo que lo pisas primero y miras alrededor a ver si es de alguien después. Yo creo que los de aquí abajo, los que vivimos de un sueldo y tenemos una hipoteca, los normales, nos preguntamos cómo coño hacen los demás para mangar. Era un poco hacer esa radiografía social. Estoy viendo cómo se lo llevan a manos llenas y yo por qué me voy a quedar mirando si la honestidad no me va a hacer que pueda pagar el mes de hipoteca. Era ver que los que se creen más listos son muy tontos y los que parece que son tontos son más listos que los listos”.

Fotos: Getty Images

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