Margot Robbie interpreta a Catherine en la nueva adaptación de ‘Cumbres borrascosas’: “No me da miedo atreverme y experimentar”

Margot Robbie interpreta a Catherine en la nueva adaptación de ‘Cumbres borrascosas’: “No me da miedo atreverme y experimentar”

Margot Robbie

La protagonista de Barbie, Margot Robbie, interpreta a una Catherine más madura y sexualmente consciente desafiando las convenciones literarias y la maternidad en esta nueva adaptación de Cumbres Borrascosas, que también produce. 

Por Alessandra Mattanza 

No es casualidad que Margot Robbie estuviera tan entusiasmada con la creación de Barbie, película que protagonizó y produjo, con su compañía, LuckyChap Entertainment, fundada junto a su esposo Tom Ackerle,  casi como para exorcizar el estereotipo del valor basado únicamente en la apariencia física. Arriesgando en su carrera, ella misma ha logrado que su aspecto no domine ni defina su trabajo, defendiendo y persiguiendo un cine de calidad, centrado en historias importantes, con papeles femeninos fuertes, profundos y significativos a los dos lados de la cámara. Siguiendo esa línea de trabajo y pensamiento, tiene sentido que ahora interprete el papel de Catherine Earnshaw en esta nueva y audaz versión cinematográfica de Cumbres borrascosas, que supone un desafío poco convencional en su carrera y para el cine en general: gótica, sensual y erótica, irreverente, provocadora, intensa y salvaje. Por lo tanto, recomienda verla antes de juzgar y entrar con la mente abierta, sin prejuicios, pero con el espíritu de embarcarse en un nuevo viaje. Al fin y al cabo, esa es precisamente la magia del cine.

Para Cumbres borrascosas, ¿te inspiraste directamente en el libro de Brontë?

Es uno de mis libros favoritos, que devoré, con una historia cautivadora. Sigue siendo relevante hoy en día porque demuestra el conflicto y la dependencia que provoca una pasión enfermiza, un amor que madura en la incomprensión y la desesperación de dos almas a la deriva y que conduce, irremediablemente, a la autodestrucción. La película profundiza aún más visceralmente en las emociones, dejándolas florecer en un crecimiento implacable y salvaje, lo que nos lleva a cuestionarnos nuestros propios sentimientos.

Ha habido ya algunas críticas porque el personaje de Catherine en la película no se parece físicamente al del libro. Tenía el pelo oscuro y, quizás, era más introvertida…

Conté con la directora Emerald Fennell, con quien ya había trabajado en Saltburn y Una joven prometedora. No me da miedo atreverme y experimentar. También apoyé la elección de Jacob Elordi para el protagonista masculino, porque encuentro su actuación valiente. En cierto modo, me recuerda a Daniel Day-Lewis, aunque cada actor es diferente y tiene su propio estilo. No me gustan mucho las comparaciones, pero noté su talento único y singular. La película está inspirada en la historia del libro, pero me parece más interesante que no la reproduzca textualmente, sino que siga su propio camino, ofreciendo así giros inesperados, cautivadores y sorprendentes.

¿Tuviste alguna duda sobre el proyecto?

Sólo porque había dado a luz tres meses antes, no estaba segura de estar lista. Pero la directora me animó a confiar en mi instinto y simplemente a aprovechar el momento, sin preocuparme ni darle demasiadas vueltas.

¿Qué es lo que más destacaría de esta nueva versión?

Me recuerda a otras películas que me gustan mucho, como El paciente inglés, Titanic y El diario de Noa, donde el amor se entrelaza con las luces y las sombras de la existencia. Emerald y yo hablamos sobre cómo queríamos que esta película explorara la perspectiva femenina, ya que no es frecuente que estas historias épicas en la gran pantalla la tengan y estén dirigidas íntegramente por mujeres. Además, en la novela, el personaje de Catherine era una adolescente, y Emerald quería reimaginar la historia con una mujer de mi edad [35], introduciendo más elementos sexuales.

Además de protagonizarla, la produces con la compañía que fundaste y compartes con tu marido, Tom Ackerley, ¿cómo os las arregláis para compaginar y apoyaros mutuamente en el trabajo y la carrera?

Siempre hemos trabajado de maravilla, como una llave en una cerradura. Lo recalco así porque ambos odiamos las puertas cerradas. Así que, incluso cuando estamos muy ocupados, siempre nos hemos esforzado por comunicarnos con regularidad a diario y hablar con claridad si algo nos pone de los nervios. A veces discutimos por cosas triviales, como quién se queda con la última onza de chocolate… [risas]. O chocamos por pasiones nacionales de nuestros respectivos países de origen, pero él, que es británico, dice ser un orgulloso australiano, y yo, que soy australiana, digo ser una orgullosa británica. Somos diferentes, y eso es positivo: yo soy más ansiosa, y él siempre consigue tranquilizarme y ser más racional. Tom nunca ha competido conmigo; al contrario, me apoya en todas mis decisiones, y mi felicidad es una prioridad para él. En un mundo donde el egoísmo a menudo parece triunfar, eso no es algo que se pueda dar por sentado.

Fotos: Getty Images

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