Eduardo Casanova rompe el silencio en el Festival de Málaga con ‘Sidosa’: “Sentía que mi trabajo empezaba a limitarse si no me hacía visible”

Eduardo Casanova rompe el silencio en el Festival de Málaga con ‘Sidosa’: “Sentía que mi trabajo empezaba a limitarse si no me hacía visible”

Sidosa Eduardo Casanova

Eduardo Casanova y Jordi Évole presentan en el Festival de Málaga el documental con el que el director y actor ha decidido romper años de silencio y salir del armario del VIH. El documental, producido y conducido por Jordi Évole y dirigido por Lluís Galter y Màrius Sánchez, se ha visto en una proyección especial. 

A los 17 años el silencio entró en la vida de Eduardo Casanova. No fue hasta los 30 cuando contactó por primera vez con Jordi Évole para pedirle algo: quería contar que tenía VIH y quería hacerlo con él. Cuatro años después presentan el documental Sidosa y hablamos con el director sobre este trabajo cargado de comedia en el que fusiona universos con el periodista. Évole le acompaña en la revelación más íntima y trascendente de su vida en una película que pone en el centro  la realidad de las personas con VIH hoy en día.

Anuncias Sidosa después del estreno de tu serie Silencio, la primera en la que hablas abiertamente de SIDA y VIH ¿En qué orden surgen estos proyectos y la necesidad de hacerte visible?

La primera vez que Jordi Évole y yo lo hablamos fue hace cuatro años y me he echado para atrás muchísimas veces, pero cuando rodé Silencio sentía que mis ficciones y trabajo como director ya se empezaban a limitar si yo no me hacía visible.

Al principio se planteó como un programa para el proyecto en el que trabajaba Jordi, pero luego rodé Silencio. Silencio fue un proyecto muy importante para mí, donde abordo la enfermedad sin maquillaje. Hablo del VIH, del SIDA. En La Piedad hablaba de otra enfermedad, el cáncer, pero en Silencio lo hacía de manera más clara y con más necesidad de romper el silencio.

Fue al escribir El gran cabrón, mi siguiente película, cuando llamé a Jordi y le dije que necesitaba decirlo, ya fuera en un programa suyo, en Instagram o donde fuera. Me sentía un estafador haciendo promoción de Silencio sin decirlo. Jordi propuso convertirlo en película en lugar de programa de televisión.

Durante la promoción de Silencio te pregunté si habías enseñado la serie a gente con VIH. Me dijiste que no.

Lo sé. Fue una promoción muy complicada porque no me sentía preparado para decirlo en una entrevista. Tenía todo el rato la sensación de que se me estaba escapando, aunque en realidad es algo que me ha pasado toda la vida. La Piedad también habla mucho de mí, todas las personas con VIH creamos una máscara, la mía ha sido crear mi cine para expresarme sin expresarme.

Pasaba de hablar en tercera persona a primera persona y lo pasaba mal, lo que se refleja en el documental. Esta experiencia también refleja algo que me ha pasado siempre: He expresado aspectos de mi vida a través de mi cine para poder sobrevivir y expresarme libremente, aunque conlleve un castigo social por tener VIH.

Sidosa

Después de tantos años pensando en revelar que tienes VIH. ¿Cómo decidiste que Jordi Évole era la persona adecuada y cómo ha sido fusionar dos universos visuales tan diferentes?

La única condición que le puse a Jordi es que hacía el documental, pero a través del cine, que es mi lenguaje, y él dijo: «Tú rodarás esta pieza y nosotros te grabaremos mientras lo haces, te acompañamos en tu día a dia con tu trabajo y cómo te desenvuelves escondiendo esto». En La peste rosa explico qué es para mí el VIH y el rosa, que ha tenido tanto significado en mi carrera. Lluís Galter, Màrius Sánchez, dirigen este documental producido por Jordi Évole, que me acompaña y en el que a mi se me ve dirigir. Somos una extraña pareja pero me entiende profundamente y eso es lo que hace que Sidosa tenga grandes dosis de comedia, meter a Jordi en en el universo Casanoviano.

En Sidosa hay un final que va a sorprender. ¿Qué supone para ti la aparición de Ana Belén de la que no revelaremos demasiado?

Para mí ha sido muy importante porque ha sido como cerrar un ciclo. La Piedad era una película muy importante para mí. Adoro a Ángela Molina. No hay mejor persona para Ángela Molina que para interpretar ese personaje, desde luego. Pero sí es cierto que en un inicio iba a ser Ana Belén. Entonces es una especie de cierre de etapa, así lo siento.

Con cada película mía he ido dando un paso más para hacerme fuerte y poder ser yo. Cada vez mi cine ha ido siendo menos estético, aunque siempre ha sido estético y siempre será estético. Ha estado más cercano a la comedia, más cercano a las emociones reales, menos maquillado. La escena en la que aparece es muy simbólica, hace un repaso a mi filmografía de alguna manera y la canción que canta la he compuesto yo.

En el documental el público será testigo de cómo revelas a algunas personas cercanas que tienes VIH y algunas reacciones son un auténtico alivio ¿Cómo sentiste la reacción general cuando anunciáis Sidosa?

Lo importante cuando uno habla de quién es verdaderamente y de lo que le define es encontrarse con uno mismo, en este caso yo me encuentro muchísimo mejor. Y me quedo con eso.

Evidentemente todavía vivimos en un mundo con un estigma muy grande y hay mucho que trabajar, y esta película también tiene una parte que hace ese trabajo de explicar qué es esto y de qué pasa con esto y de qué es el estigma. Pero la verdad es que estoy muy centrado en mí, en mi trabajo, y la realidad es que me encuentro muy bien.

Es importante decir que en su momento yo no anuncio que tengo VIH, lo que anuncio es el teaser de Sidosa. Hacerme visible para mi tiene que ver más con un acto político que con hablar de mi vida privada, de lo que hablaré en las entrevistas es de la peli y de la suerte que es que Jordi Évole, que es un periodista reputado, un periodista importante, un periodista que habla y que entrevista a personas relevantes, personas que ocupan el centro de la historia, vaya a hablar sobre algo que siempre ha ocupado los márgenes.

Sidosa Eduardo Casanova

@ Álex Zea

Sidosa Eduardo Casanova

¿Crees que tu filmografía y sus elecciones estéticas se entenderá de otra forma tras este documental?

Si a alguien le apetece revisar mi filmografía otra vez, yo creo que la va a entender desde otro lugar. Está claro que cuanto más conoces al personaje, pues mejor entiendes lo que el director o la directora está contando.

La vida de las personas con VIH es muy excepcional en algunos casos, pero también es muy común en otros. Si conoces a Polanski, pues también entiendes las películas de Polanski desde otro lugar. O si conoces a Woody Allen. Yo creo que es difícil separar autor y obra. Y en mis películas siempre se ha hablado de personajes escondidos, deformes, encerrados. Aunque quiero aclarar que todo el trabajo que he hecho hasta ahora no se reduce solamente a hablar a
escondidas del VIH.

Luego también es muy importante en mi filmografía la utilización del rosa y la desaparición absoluta del color rojo en mi trabajo. En mi trabajo no vas a encontrar nunca, hasta ahora, nada de color rojo. Y si ves Sidosa, pues entiendes por qué.

Fotos: Getty Images

También te puede interesar:

 

© REPRODUCCIÓN RESERVADA