
Empezaron a pensar en la serie hace dos años y, como llevan casi 20 dedicados a hacer crecer el universo Star Wars en animación, “la producción es como un maratón” en el que ya tienen todo muy bien engrasado. Esta vez, eso sí, llamaron antes de tiempo y muchas más veces a Sam Witwer, el actor que lleva poniendo la voz a Maul desde hace 15 años. “Sabe tanto del personaje que necesitábamos tenerle cerca para que fuera lo más auténtico posible”, dice Brad Rau, productor ejecutivo y director supervisor de esta serie en la que Dave Filoni, el creador original, sigue muy encima. “Dave es como George Lucas, llega y sabe dar las anotaciones exactas para mejorarlo todo”, continúa Rau.
Y, además, junto a Witwer hay algunas voces nuevas y muy interesantes como la del nominado al Oscar, Wagner Moura (El agente secreto, Narcos), como el agente Lawson, decidido a apresar a este misterioso villano. “La serie estará llena de Easter eggs y pistas de la historia de Maul que hasta ahora conocíamos: la muerte de su hermano Savage, de su madre Talzin… Los fans del personaje estarán felices, pero también era importante hacer una serie que puedan ver los que nunca hayan visto nada de Star Wars. Ahí estaba el reto y equilibrio”, incide Rau.
Maul está enfadado, muy enfadado, y también dispuesto a vengarse y recuperar el poder, pero lo que más caracteriza el viaje que le veremos recorrer a lo largo de 10 capítulos, dicen estos productores, es el de su vulnerabilidad. “Es un personaje trágico. Ver el lado vulnerable de este villano es genial. Pero también es manipulador. Lo vemos ser brutal en ocasiones y tiene una oscuridad inherente; nos hemos asegurado de que el tono sea pulpy, con acción y aventura intensas”, continúa Rau. “Los buenos son realmente buenos. Los malos son realmente malos. Y el equilibrio entre eso es realmente difícil. Va a ser sorprendente y divertido”.
