Maribel Verdú sostiene como puede un artefacto de terror rutinario y academicista.
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Teniendo como principal faro el clásico de Polanski La semilla del diablo (1968), el cineasta argentino Cristian Bernard firma en Bajo tus pies un torpe film de terror sobrenatural sostenido en ideas mil y un veces recicladas. Isabel, una estricta y algo estirada psicóloga interpretada por Maribel Verdú (con el oficio que de ella se espera), se muda con sus dos hijos a un deslumbrante piso en un muy prestigioso edificio de Bilbao que, sospechosamente, tiene un alquiler muy asequible. Una vez allí, pasa lo de siempre: algún oscuro mal parece habitar entre las paredes e irá poniendo en peligro la cordura de la protagonista y la seguridad de sus retoños. Los recursos de puesta en escena son, también, los de siempre: voces fantasmales de ultratumba en mitad de la noche, música siniestra in crescendo y un puñado de jumpscares. Además, a mitad del metraje, se cuela un explícito (y ciertamente gratuito) homenaje a una de las secuencias antológicas de El resplandor. El uso y abuso de fundidos a negro entre secuencia y secuencia no ayuda a que la película, que jamás se atreve a despegarse del manual, adquiera atmósfera, tornándola algo abrupta en su ritmo y limitando sus posibilidades para, al menos, establecer alguna que otra rima sintáctica entre bloques, algo que, quizá, podría haberle otorgado cierta enjundia a sus imágenes. Un aspecto apreciable: el maquillaje y la caracterización de (¡spoiler!) las brujas que aparecen en el tramo final de la película.
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