Bill Condon (Dreamgirls) lleva a la gran pantalla una nueva versión de la novela de Manuel Puig y el musical de Kander y Ebb. Jennifer Lopez y Diego Luna son las estrellas de El beso de la mujer araña.
Por su éxito con Dreamgirls o La Bella y la Bestia, Bill Condon es considerado como uno de los maestros actuales del musical en Hollywood y, como tal, sabe muy bien que no todos los espectáculos nacidos para el teatro pueden o deben ser llevados al cine. “Cabaret y Chicago son dos de ellos, obviamente, que dejaron el listón muy alto; y El beso de la mujer araña es para mí el tercero de ese tríptico”, explicaba Condon en The Hollywood Reporter ante el estreno, el pasado otoño en EE UU, de su versión de este último, con la que llevaba soñando una década. No por casualidad los tres títulos que menciona son musicales escritos y compuestos por John Kander y Fred Ebb, pero en el caso de El beso de la mujer araña, además, el origen está en la celebrada novela homónima del argentino Manuel Puig, publicada en 1976, y de la que el cineasta es un gran admirador por su temática queer que, según él, ahora por fin se puede hablar abiertamente.
“El mundo ha tardado 50 años en comprender la novela. El protagonista, Molina, afirma explícitamente: ‘No soy homosexual. No me atraen los hombres homosexuales. Soy mujer y me gustan los hombres fuertes’. Así que no es trans, sino prototrans. Cada una de las versiones anteriores fue innovadora a su manera, pero tuvieron que andarse con rodeos al abordar temas importantes como la fluidez de género y, francamente, el beso. Por eso, parecía que había aspectos inexplorados de la novela que merecían ser retomados”.

La historia sigue siendo la misma, con pequeños cambios, que también llevó al cine Héctor Babenco en 1985 en un filme que le valió un Oscar a William Hurt. Molina (aquí interpretado por el poco conocido Tonatiuh) es un homosexual encarcelado por escándalo público y comparte celda con Valentín (Diego Luna), un preso político. Para evadirse de su condena, los dos empiezan a imaginar películas musicales de su diva favorita, Ingrid Luna, a la que da vida Jennifer Lopez.
“Ella es la razón por la que se hizo esta película”, admite Condon, que a pesar de sus éxitos del pasado (que incluyen Crepúsculo) no pudo conseguir apoyo de los grandes estudios esta vez. “Solo hay una persona que podría interpretar a esta diva. No tenemos muchas divas. Las puedo contar con los dedos de una mano. ¿Y cuántas de ellas son grandes bailarinas, cantantes y latinas? Creo que solo hay una. Le entregó a nuestro productor el Globo de Oro por Dreamgirls, y la conocí esa misma noche. Me habló entonces de lo mucho que quería hacer musicales. Así que simplemente tenía fe en que esto le interesaría”.
Transformándose en distintos personajes, cambios de pelo, vestuario y grandes shows grabados en un estudio en New Jersey en un apretado calendario de cuatro semanas, su actuación ha sido lo más celebrado y ella confirma: “Es el papel que he estado esperando toda mi vida”.
