Miguel Bernardeau protagoniza ‘La Fiera’: “Quieres ser respetuoso y hacer honor a todo lo que han hecho”

Miguel Bernardeau protagoniza ‘La Fiera’: “Quieres ser respetuoso y hacer honor a todo lo que han hecho”

La fiera

La fiera, de Salvador Calvo, es una historia inspirada en hechos reales, la de un grupo de amigos unidos por su pasión por los deportes extremos. Hablamos con Miguel Bernardeau, uno de los protagonistas, sobre el intenso y trágico rodaje, la relación con el miedo y la muerte, y su siguiente proyecto, La bola negra.

Los de Darío Barrio, Álvaro Bultó, Carlos Suárez y Manolo Chana son nombres asociados al salto base con traje de alas. También a los accidentes en los que fallecieron mientras disfrutaban de esta experiencia cercana a volar. De este grupo de amigos, Miguel Bernardeau (Valencia, 1996) interpreta a Armando del Rey, el único superviviente en La fiera, la película de Salvador Calvo (Adú, Valle de sombras), que cuenta la historia del grupo, y en la que también vemos a Miguel Ángel Silvestre (como Barrio), Carlos Cuevas (como Suárez), José Manuel Poga (es Chana) y David Marcé (es Bultó). “Había algo en el grupo de amigos, en la comunidad que se genera alrededor de un deporte tan arriesgado… Me interesaba eso como personaje”, dice Bernardeau.

Suele haber mucho prejuicio sobre quienes practican este tipo de deportes. Se les señala como locos.

Locos no están, son apasionados de un deporte que conlleva un riesgo muy alto para su vida, pero lo pienso como quien desde pequeño empieza a hacer cualquier tipo de deporte. Todos ellos han ido dando pasitos hacia delante en el paracaidismo, que luego toman como el salto base y que luego ya llegan al traje de alas y al proximity. Eran muy aventureros y eso los ha llevado a arriesgar muchas veces por encima de lo que deberían. La cuestión ahí es cuánto pesa eso en tu familia y hasta qué punto tú decides dejar de hacerlo para que no pese en tu gente. Para mí es el gran conflicto de la película.

De ese grupo de amigos, tú interpretas a Armando del Rey, el único que sigue vivo. ¿Te imponía la idea?

Sí, porque estás contando una historia de alguien que la va a ver, que forma parte del proceso de la película y que tiene todo ese bagaje. Quieres ser respetuoso con cómo lo cuentas, ser riguroso y hacer honor a todo lo que han hecho. Quieres que quede una película que celebre la vida de Carlos, Darío, Chana y Álvaro.

Precisamente durante el rodaje se produjo el accidente en el que falleció Carlos Suárez. ¿Hizo que os replantearais cómo tratar la historia?

No, todos pensamos que teníamos que invertir incluso más porque había pasado esto. Queríamos homenajear la vida de Carlos. Creo que la productora hizo muy bien porque se tomó una semana para pensar si seguíamos o no. Al final, hablando con todos, con las familias, se decidió seguir y me pareció una decisión bonita porque Carlos quería que se hiciera esta película.

Es una película que por los accidentes podía dar pie a escenas muy explícitas. ¿Te preocupaba?

Sabía que Salva no iba a hacer nada que desentonara con la película. No tenía miedo a eso, tenía miedo a banalizar el concepto de la fiera.

¿Y qué es la fiera?

Se refiere a una necesidad que tienen de salir de sus vidas, que no les acaban de llenar, y entrar en este mundo en el que tienen una familia, que son los amigos, y un deporte, que es el salto y que les aporta adrenalina. No quiero decir que son adictos a la adrenalina porque lo hace muy simple y supongo que en este deporte hay mucho más que la adrenalina. Ninguno hemos saltado y no sabemos lo que pasa allá arriba, pero tiene que pasar algo muy especial porque si no, no lo harían.

Has pasado de decir que cogías todos los papeles que te llegaban a, en los últimos años, comentar que te estás atreviendo a decir que no a algunos.

Más o menos. Hay proyectos a los que me estoy atreviendo a decir que no porque llega un momento en el que, si eres afortunado y estás trabajando, intentas tomarte un tiempo para esperar una película con un director o una directora que te saque mucho de tu zona de confort, algo más arriesgado.

¿La bola negra entraría dentro de esa categoría? ¿Qué puedes contarnos de este proyecto con los Javis?

Me encontré a Javier Ambrossi en los Goya y me dijo: “Quiero que hagas una prueba para un proyecto que estamos preparando”. Me salió fatal y creo recordar el decir: “Mierda, he perdido la oportunidad de mi vida”. Hasta que me llamaron, dos semanas después, fue horrible. Luego, el rodaje ha sido increíble, probablemente el rodaje de mi carrera hasta ahora. Hay algo muy bonito en el vértigo de salir de tu zona de confort, trabajar con los Javis y hacer este personaje, que era tirarse a la piscina porque era un personaje con muchísimo texto y escenas muy complicadas en una época determinada.

De lo que se sabe, en La bola negra es fundamental una obra inacabada de Federico García Lorca. ¿Conocías su universo?

Para nada, ni de la Guerra Civil. Es que yo creo que mucha gente de mi generación no hemos estudiamos la Guerra Civil, es un tema que se ha reducido a cuatro o cinco líneas en un libro de texto. Y sobre Federico, creo que en el colegio leímos La casa de Bernarda Alba. Yo hago un personaje que tiene que ver con él y me ha encantado estudiar todo lo que hizo antes de morir.

Fotos: Getty Images

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