Hablamos con Vicky Krieps, protagonista de ‘Love Me Tender’: “Nadie se pregunta si Bukowski fue un buen padre”

Hablamos con Vicky Krieps, protagonista de ‘Love Me Tender’: “Nadie se pregunta si Bukowski fue un buen padre”

Love Me Tender

Love Me Tender, ópera prima de Anna Cazenave, es la adaptación de la autobiografía de Constance Debré sobre su dolorosa separación y la pelea por ser madre, escritora y mujer en libertad. La actriz Vicky Krieps se sintió muy identificada con ella.

Love Me Tender se desarrolla en un París vivo, queer, donde la gente vive como quiere. Una Ciudad de la Luz brumosa, donde su agitada protagonista nada, pedalea, ama y sufre con idéntica vehemencia por esa asunción de su libertad. La ópera prima de Anna Cazenave adapta la novela autobiográfica homónima de Constance Debré (ed. Alpha Decay, 2024), donde una escritora sufre las represalias de su ex marido, quien la separa de su hijo al descubrir que ha empezado a tener relaciones sexuales con mujeres. En esta entrevista, su protagonista, Vicky Krieps (El hilo invisible, y que también estrena este mes Recreación de un asesinato, de Jim Sheridan, ver pág. 80), comparte que la devastación personal de su personaje llegó a hacerle un daño profundo, que tardó meses en superar.*

¿Cuánto descubres de ti misma como actriz a través de personajes tan complejos?

Son un viaje. Cada película me hace crecer. Te diría que no crezco por años, sino por películas. Es arduo, porque siento que me acerco a la verdad. Y eso significa despojarse de ilusiones. Es un camino doloroso y me hace dudar mucho. De hecho, después de esta película pensé que quizá no debería seguir actuando.

¿Te resultó muy desafiante interpretar emociones cercanas a las tuyas propias hacia tus hijos?

Sí… Sufrí mucho haciendo esta película. De hecho, me acompañó a un nivel como nunca antes. Quizá en mi esfera privada sí, pero no en un rodaje. Después no estuve muy bien, necesité hasta febrero para volver a sentirme yo misma. Creo que cuando atraviesas tanto dolor, a veces pasa del plano psicológico al físico, porque contienes mucho y los músculos se tensan. Empezó a dolerme el cuerpo.

¿En qué medida se extendió esa identificación en el plano personal a la separación del padre de tus hijos?

Mi separación no fue algo parecido, pero hubo mucha rabia por parte del padre y me percaté de que existen ciertas presuposiciones acerca del tipo de madre que debo ser. Yo pensaba que estaba haciendo lo que me habían enseñado, que estaba siendo honesta: si no amas a alguien, te separas. Pero fui muy criticada. Como si hubiera tenido que aguantar por los niños. Como en los viejos tiempos… Mi abuela así lo hizo. Y todavía hoy en día, la gente, incluido el padre, me decía eso.

Cuando hablas de no encajar en el molde de maternidad que se te presuponía, ¿estás haciendo referencia a los condicionantes de tu vida como actriz?

Sí, no solo es que haya seguido trabajando siendo madre, sino que además hago arte, que no da pasta. ¿Cómo puedo quitarle tiempo a mis hijos si ni siquiera es para ganar dinero? Si fuera para construir un castillo, sí lo entenderían. Ese es el paralelismo con el personaje. Los reproches no solo surgen por su vida sexual: es que además escribe libros y no provee. Piensan que solo se está divirtiendo, cuando en realidad trabaja más duro que nadie. Conozco bien esa injusticia.

¿Hubo algún momento en tu vida en el que contemplaras elegir un camino profesional más seguro?

Sí, cuando mis hijos eran pequeños. Pensé que si era buena cocinando, cuidando de ellos, planchando… nada malo podía pasar. Pero no funcionó. Intenté interpretar ese papel, porque pensaba que eso era lo que hace la gente. Sin embargo, había algo dentro de mí que quería salir. Podría haberme decantado por la escritura, por ejemplo, pero lo hice por la actuación. Me estaba volviendo loca. Por eso fue tan importante dejarlo, aunque hubiera de pagar el precio de ver menos a mis hijos, porque soy la artista y, por lo tanto, el otro progenitor es visto como mejor padre. No viajan conmigo porque la otra vida es más estable, más segura.

¿Crees que el estigma que retratan el libro y la película recae principalmente en las mujeres?

Sí. Piensa en Charles Bukowski. La gente disfruta leyéndolo. Nunca he escuchado a nadie preguntarse si era un buen padre. Con las mujeres, en cambio, es inmediato. Sucede igual con los personajes femeninos poco simpáticos, que generan rechazo.

Sí, mientras que nadie cuestiona a Travis Bickle en Taxi Driver.

Y está el añadido de la homosexualidad femenina. Ahora hay más películas, pero siguen siendo más difíciles de financiar. Lo que me gusta de este largometraje es que no muestra solo una homosexualidad cool o simpática. Como comentas, ella no es simpática; no hace lo correcto. Y eso sigue siendo un tabú.

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