David Ilundain dirige ‘Mallorca Confidencial’ a partir de una historia real, protagonizada por Lolita Flores: “Ese ecosistema que parece marginal, en realidad no lo es en absoluto”

David Ilundain dirige ‘Mallorca Confidencial’ a partir de una historia real, protagonizada por Lolita Flores: “Ese ecosistema que parece marginal, en realidad no lo es en absoluto”

Mallorca confidencial

Tras dirigir B y Uno para todos, David Ilundain se adentra en el terreno del thriller con Mallorca Confidencial, una película protagonizada por Lolita Flores sobre el poder y los lazos familiares que explora los entresijos de una economía sumergida.

¿Cómo surge Mallorca Confidencial?

La película se articula desde varias productoras y parte de un documental sobre un caso real: una barriada de Mallorca asociada durante años al tráfico de drogas. A partir de ahí, junto a Amelia Mora, guionista, convertimos ese material en la base para una ficción que abrazase los códigos del thriller.

¿Qué te interesaba de este universo?

Ese ecosistema que parece marginal, pero que en realidad no lo es en absoluto. Estamos hablando de una economía muy potente, con muchas capas y complicidades. Nos interesaba entenderlo desde dentro.

En ese sentido, la película evita caer en estereotipos.

Era fundamental. No queríamos hablar solo del pueblo gitano o de los márgenes, sino de todo lo que hay alrededor. Alejarnos de la lógica de buenos y malos y entender a los personajes, aunque sus actos sean cuestionables.

Además, la película equilibra muy bien el thriller con el drama humano.

Ese era el objetivo desde el inicio. Siempre hablamos de un “thriller mediterráneo”: una etiqueta inventada, pero que nos ayudaba a aterrizar el concepto de la película.

¿Qué define ese “thriller mediterráneo”?

Un thriller diurno, fuera de temporada turística, centrado en los personajes y no tanto en los códigos clásicos del noir. Nos interesaba detenernos en ellos, entenderlos.

En la película, el poder está en manos de dos mujeres.

Sí, eso nos parecía muy interesante: cómo se ejerce el poder en un entorno sin ley desde una posición distinta a la habitual, que suele ser masculina.

Hablemos del casting. Lolita Flores está impresionante.

Tuvimos la suerte de que dijo que sí muy rápido. A partir de ahí, todo empezó a orbitar a su alrededor.

¿Y cómo entra Asia Ortega, coprotagonista, en el proyecto?

Fue una de las primeras opciones que manejamos y enseguida vimos que funcionaba. Desde la primera lectura hubo entre ambas una conexión muy clara.

¿Cómo fue el trabajo de dirección de actores?
Muy orgánico. Desde esa primera lectura ya había emoción, incluso lágrimas. Supimos que había materia prima para construir esa relación.

El resto del reparto también plantea retos específicos.
Sí, especialmente al trabajar con una familia gitana. No hay tanto abanico de intérpretes y además había que manejar distintos idiomas: mallorquín, castellano…

A nivel formal, ¿qué referencias manejaste?

Buscábamos hacer una película clásica, que se entendiera bien. A nivel de género, obviamente están referencias como Francis Ford Coppola o Martin Scorsese.

¿Y alguna más contemporánea?

Hablamos mucho de la serie ZeroZeroZero, basada en el libro de Roberto Saviano, que nos ayudaba a entender de qué manera se están contando hoy este tipo de historias.

La dosificación de información en el guion está muy medida.

Nunca dejamos de prestar atención a ese juego constante: qué sabe el espectador y qué saben los personajes. Mantener esa tensión es siempre esencial en el thriller.

Tus tres películas, aunque muy distintas entre sí, parecen tener un punto en común: exploran siempre las tensiones entre el individuo y el sistema.

Puede ser. Es algo que quizá está ahí de forma más o menos consciente: cómo las decisiones individuales chocan con estructuras más grandes, ya sea la familia o cualquier otro sistema.

En una frase, ¿de qué dirías que habla Mallorca Confidencial?

De cómo el poder, la familia y la supervivencia se entrelazan en un entorno donde nada es tan marginal como parece.

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