Óscar Casas ha estudiado al milímetro a los mejores pilotos del Campeonato Mundial de Motociclismo para dar vida a Edu Serra, el protagonista de ‘Ídolos’, junto a Ana Mena. Aunque no ha pilotado tanto como le hubiera gustado, de este personaje se lleva su honestidad por bandera.
Óscar Casas (Barcelona, 1998) encadena estrenos. Muchos, variados y cargados de primeras veces. Acabamos de verle en la comedia romántica Me has robado el corazón y, en breve, será Edu Serra, el joven piloto de Ídolos, la primera película sobre MotoGP. “Yo quiero vivir eso”, fue lo que dijo cuando se enteró de que iban a rodar en los circuitos y con pilotos reales.
¿Eras de motos antes de esta película?
Me han encantado las motos y siempre he tenido. Llevaba motocross de pequeño y, cuando cumplí 16, me iba a sacar el carné de moto y mi madre me pidió que moto de carretera, no.
Comentaba Mat Whitecross, el director, que querías ponerte a los mandos de la moto, pero que no ha sido siempre posible.
Es que al final son aviones. Pude conducir un poco de Moto2 y es tocar un poquito el acelerador y se pone en tan pocos segundos a una velocidad que es realmente una locura que me hayan podido dejar hacerlo.
Habéis rodado en circuitos y en carreras reales. ¿Cómo ha sido la experiencia?
Como actor que te sitúen en un lugar real, en un sitio real de ruedas de prensa, con los periodistas reales que hacen las preguntas a los pilotos, con el mono puesto, te acompañaba a creértelo. Era como entrar en un parque de atracciones, jugar a que soy un piloto y creérmelo. Ha sido muy fácil y muy divertido.

@ Manolo Pavón
¿Y cómo has creado a tu personaje? ¿Qué pilotos te han inspirado?
Edu Serra es un piloto que tiene mucho temperamento y para eso cogí a Espargaró, que tiene algo muy especial cuando se cabrea. Es muy puro, muy honesto y muy niño en muchos momentos. Si se cabrea, no filtra y tiene una manera muy curiosa de gritar y de enfadarse. De Izan Guevara, un piloto más joven de Moto2, cogí su mirada, la pasión y el miedo de alguien tan joven. El miedo únicamente existía en los ojos y en su corporalidad, pero luego iba a muerte en el momento en que cogía la moto. Y, en según qué parte de la película, también a Marc Márquez, por su manera de ver, por su luz y su magia dentro del mundo de pilotos.
¿Eras consciente de la exigencia de MotoGP?
De los deportistas de élite, sé la presión y siempre he visto en documentales lo difícil que es controlar la cabeza, pero metiéndome en el mundo de MotoGP, hay un añadido y es que te juegas la vida cada día que sales y eso es algo fascinante. Hay una inconsciencia y estar al filo de la muerte es parte del motor, es algo que utilizas para ser el número uno.
¿Has conseguido entender esa forma de vida?
Lo puedo entender por el sentimiento por mi profesión. Amo tanto mi trabajo que, si me tengo que poner en riesgo porque esa escena va a quedar espectacular, lo haría. Eso me hace entender que su pasión son las motos, es correr, es lo que les hace felices, y si eso conlleva jugarte la vida, pues adelante.

@ Manolo Pavón
Llevas una racha de personajes que te han requerido una preparación física y mental importante. ¿Te estás llevando algo de estos procesos?
Mi hermano Mario me ha dicho toda la vida que los personajes te regalan conocerte un poco más a ti mismo. Y cada vez lo entiendo más porque cada personaje te desbloquea una parte de tu alma que no reconocías. Por eso amo esta profesión porque entras a una película y piensas: “¿ahora qué voy a aprender?”. Por eso voy a luchar y voy a hacerlo todo para poder vivir esta profesión el resto de mi vida.
¿Y qué te ha desbloqueado Edu Serra?
Vive la vida con honestidad y es porque no tiene tiempo para máscaras: su cabeza solo la ocupan las motos. Eso me ha encantado de él, el poder decir hay que ir con la honestidad por delante. La honestidad, con los demás y con uno mismo, es algo muy complicado. Cada vez más. Estoy luchando por parecerme más a él.
Hay quien ha descrito Ídolos como la sucesión de Tres metros sobre el cielo. ¿A ti qué te parece?
Puedo entender la comparativa porque hay una moto y hay una historia de amor, pero no tiene nada que ver. Esto es una película de acción, familiar, de aventuras, donde hay una historia de amor. Yo la compararía más con películas como Grand Theft Auto o, salvando las distancias, Transformers, en el sentido de que son aventuras, velocidad, acción, familiar y luego está la historia de amor.
¿Y dónde te vamos a ver próximamente?
He hecho una película que se llama Lobby Bar, un thriller erótico con Ludwika Paleta, que es una actriz mexicana y la protagonista. Vivimos este thriller erótico juntos y la veremos dentro poco en Netflix.
© REPRODUCCIÓN RESERVADA