Cyril Aris debuta en el largometraje de ficción con ‘Un mundo frágil y maravilloso’: “Vivir en el Líbano puede llevarnos a pensar si tener un hijo es una decisión egoísta”

Cyril Aris debuta en el largometraje de ficción con ‘Un mundo frágil y maravilloso’: “Vivir en el Líbano puede llevarnos a pensar si tener un hijo es una decisión egoísta”

Un mundo frágil y maravilloso

El cineasta debuta en el largometraje de ficción con Un mundo frágil y maravilloso, la historia de Nino y Yasmina, dos jóvenes habitantes de un Líbano marcado por la guerra. En sus propias palabrasm al grano, sin preguntas, así nos explica sus última película Cyril Aris.

El primer plano

“En el plano secuencia que da inicio a la película, asistimos al nacimiento de Nino y Yasmina, los protagonistas, en un hospital, al mismo tiempo que éste es bombardeado. Este primer plano debía contener la película completa: esta historia se construye sobre la esperanza y la belleza, por un lado; y la tristeza y la destrucción, por otro. Por eso, decidimos arrancar con un nacimiento, un momento de alegría absoluta en mitad de la destrucción y la violencia que asolan la vida libanesa. Queríamos que los dos nacimientos ocurrieran al mismo tiempo, en un solo plano, sin cortes, para establecer que ese niño estará conectado con esa niña para siempre. Cada detalle del encuadre fue pensado para que sus vidas y destinos estuviesen unidos desde el principio”.

¿Azar o destino?

“A veces parece que la vida es un caos absoluto; otras, da la impresión de que existe un orden dentro de todo ese desorden. Me gusta pensar en esta idea de Gibran Khalil Gibran, pintor y poeta libanés: ‘No odies nada, porque todo sucede por una razón’. Entre Nino y Yasmina, los protagonistas, parece haber una fuerza que, por mucho que ellos se alejen, los vuelve a reunir. Así que, sí: la vida puede ser imprevisible, pero hay algunos momentos que parecen guiados por una fuerza invisible”.

Contrastes humanos

“Todos tenemos facetas contradictorias: en Nina, por ejemplo, confluyen la niña que quiere amar y la adulta que se enfrenta a la vida con desconcierto. Esperanza y pérdida van de la mano en ella. Nino, por su parte, es más optimista, pero no porque sea despreocupado: su alegría nace, en realidad, de una tristeza profunda”.

La maternidad como acto de resistencia

“Vivir en el Líbano, donde el control sobre la vida se ha perdido, puede llevarnos a pensar si traer un hijo al mundo es una decisión responsable o egoísta. Nacer allí puede implicar estar para siempre condenado a una existencia terrible, pero también puede convertirse en un gesto de desafío al caos, una posibilidad para la esperanza y continuidad. La pregunta de la película es: ¿cómo reaccionar ante un mundo tan feo? ¿Retirarse o persistir? Tener un hijo se convierte en un acto de optimismo universal, más allá del Líbano, porque cuestiona la incertidumbre y permite seguir creyendo en un futuro”.

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