Jake Johnson aún merece un gran protagonista cómico, pero Dink es una solvente y divertida comedia familiar y deportiva.
En el subgénero comedia deportiva hay grandes y delirantes títulos, es un tema que da para hilarantes sátiras sobre el éxito y el fracaso, el esfuerzo y la suerte… Y Dink (en Apple TV desde el 24 de julio) se une dignamente a esta tradición con el extra de introducir un nuevo deporte: el pickleball (al menos puedo admitir personalmente que no sabía nada de él hasta ahora). Entre el nombre y sus características (una pelota que no pesa, agujereada, ritmo más pausado), al parece es un deporte del que se ríen los jugadores de tenis (supongo que aquí también los de pádel) y esa es la excusa para esta historia protagonizada por Dusty (Jake Johnson siempre funciona y pide más), una ex estrella infantil del tenis al que su médico (Ben Stiller en un divertido cameo) le recomienda jugar al pickleball para recuperarse de una lesión. Reticente, escéptico, decide probar y allí conoce a Candace (la maravillosa Mary Steenburgen), una madura mujer soltera, con la que podrá ser por fin él mismo, decir en voz alta sus traumas de juventud y la frustrante relación con un severo padre (Ed Harris, el reparto es de 10) que le dio por perdido hace mucho tiempo.
Sin saltarse ninguno de los giros esperados en el género, Dink se ve muy bien, con risas y cierta emoción. Un solvente entretenimiento (lleno de estrellas y cameos de la raqueta) al que, si acaso, se le podría pedir algo más de locura… No puedes evitar pensar qué película habría sido con un Will Ferrell cual campeón de esa pelota agujereada…