Un sencillo viaje en taxi recorre décadas de cambios urbanos y personales en una cálida reflexión sobre la memoria y el paso del tiempo.
Remake de la francesa Un paseo con Madeleine (2022), la nueva película del veterano Yôji Yamada (El ocaso del samurái, 2002; Una familia de Tokio, 2013) traslada a las calles de Tokio aquella travesía parisina en taxi para reivindicar el respeto y la atención a los mayores en un mundo que demasiado a menudo tiende a volverlos invisibles. Takuya Kimura y Chieko Baisho sustituyen, respectivamente, a Dany Boon y Line Renaud (protagonistas del original francés) para dar vida a Koji y Sumire. El primero, taxista, es un padre y marido con dificultades económicas que, una tarde, acepta el inesperado encargo de llevar a la segunda, una mujer de 85 años, a la residencia geriátrica donde pasará el resto de sus días. Lo que inicialmente apunta a ser una mera transacción comercial acabará forjando entre ellos un inesperado vínculo cuando la anciana, a medida que recorren la ciudad de Tokio, comience a compartir con el taxista los recuerdos de una vida marcada por el amor, pero también por la violencia y el abandono. Yôji Yamada filma con sobriedad y sin aspavientos formales una película humanista, cálida y enternecedora, eminentemente nostálgica y un poquito subrayada de más (esa cierta tendencia de los diálogos a la explicitud, esa por momentos excesiva recurrencia al flashback). El viaje compartido entre Koji y Sumire terminará transformando, al final del relato, la mirada que ambos proyectan sobre sus respectivas vidas; un intercambio de recuerdos y confidencias que permitirá también al cineasta japonés poner de relieve los profundos cambios sociales y urbanos que, a lo largo de las últimas décadas, han ido modelando el Tokio contemporáneo.