El mejor reparto coral lo tiene esta película documental de José Luis Guerin.
★★★★
Ha contado José Luis Guerin que tuvo que ir varias veces al principio Vallbona, el barrio periférico de Barcelona, tan periférico que parece a propósito tapado desde fuera por grandes carteles. Tuvo que volver porque de ese deliberado abandono durante años, es un lugar aparentemente inhóspito, sin vida, pero volvió y volvió y en un viaje más hacia dentro fue encontrando un grupo de personas que podrían ganar perfectamente cualquier premio de mejor reparto. Inmigrantes de distintas nacionalidades, catalanes expulsados del centro de la ciudad, personas mayores o con discapacidades componen el grupo de Historias del buen valle, todos ellos van apareciendo y mostrando en esta bellísima película la importancia de la comunidad, y la dignidad de un barrio que sigue adelante a pesar de todo, que encuentra alegría y felicidad y empatía, aunque le falten muchas otras cosas básicas por la dejadez del resto de la sociedad que mira para otro lado.
El propio Guerin admite la posible directa relación entre Historias del buen valle y su gran documental En construcción. Las dos, por supuestos son miradas cercanas a sendos barrios de Barcelona, las dos hablan de los cambios que, sin miramientos, afectan a los vecinos que los habitan, la pérdida de humanidad en otras partes, al menos, se compensan aún en estas calles.
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