Crítica de ‘Recién nacidas’: Luz y esperanza en el círculo de la miseria

Crítica de ‘Recién nacidas’: Luz y esperanza en el círculo de la miseria

Recién nacidas

La nueva película de los Dardenne, Recién nacidas, ganó el premio al mejor guion en Cannes.

★★★½

Dicen los Dardenne que poniendo como protagonistas de su nueva película, Recién nacidas, a cinco madres menores de edad y a sus respectivos bebés, no podían no ser positivos. Y si algo destaca y conmueve de este filme es la luminosidad con la que cuentan las cinco historias de estas jóvenes, a pesar de partir de lugares muy oscuros.

La película arranca siguiendo a Jessica, muy embarazada, espera en una parada de autobús para conocer a su madre que la dio en adopción cuando ella nació. Jessica quiere conocerla por fin y decirle que ella no le hará lo mismo a ese bebé que lleva en su vientre. Pero la madre no se presenta y Jessica tiene que llevar su eterna frustración, enfado, tristeza y decepción al centro maternal de menores donde la han acogido. Ella está sola en el mundo. Pero no es el caso de sus otras compañeras. Perla tiene a su hermana y al padre de la bebé, que acaba de salir del correccional. Ella está convencida de que formaran una familia juntos. Ariane tiene a su madre, pero es alcohólica, metida en una relación de maltrato y ella quiere volver a estudiar. Julie tiene a su pareja, a la familia de él, para ella el problema es cortar por fin con su adicción. Para Naïma ha costado un tiempo que su familia la volviera a aceptar.

Aunque intenta evitarlo, la película resulta a veces una exposición de posibles problemas, un expositor de situaciones complejas en las que siempre la pobreza económica conlleva miseria afectiva, incapacidad a cuidar y a querer o a enseñar a cuidar y a querer. Pero en el resultado final, gracias a la sensibilidad humana y cinematográfico de los Dardenne, consigue emocionar. No es la mejor de sus películas, pero como siempre abre los ojos y, además, esta vez da esperanza.

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