El sueño americano, basada en la historia real de Jérémy Medjana y Bouna Ndiaye, que pasaron de la nada a triunfar en la NBA, pone en valor la perseverancia y la amistad como pilares fundamentales en el camino hacia el éxito.
Si se le pregunta por el impulso creativo del que nació su nueva película, el francés Anthony Marciano lo tiene claro: siempre le han cautivado las historias de éxito. “¿Cuántos grandes imperios se han construido sobre una sucesión de fracasos, gracias al empeño de personas preparadas a caerse mil veces y levantarse otras tantas? Esa perseverancia me fascina”, ha afirmado el director.
En concreto, El sueño americano se inspira en la increíble historia de Jérémy Medjana y Bouna Ndiaye, dos jóvenes de clase humilde que, a pesar de no disponer de experiencia previa alguna —el uno trabajaba en un videoclub, el otro limpiando aviones en el aeropuerto de Orly—, ni de contactos o dinero, ni de un nivel de inglés aceptable, se convirtieron en los primeros agentes franceses de jugadores de baloncesto en alcanzar la cima de la NBA gracias al fervor que sentían por ese deporte y a su inquebrantable amistad.

“Aunque alude explícitamente a EE UU, el término que da título a la película tiene un sentido más amplio: soñar a lo grande, más allá de lo lógico y razonable, y de lo que el destino parece tener previsto para nosotros”, explica Marciano. “Es importante creer en ese tipo de metas, especialmente en nuestro presente, porque nos permite contrarrestar la tristeza y el derrotismo imperantes”.
A lo largo de su metraje, El sueño americano acompaña a sus dos protagonistas desde su primer encuentro hasta sus inicios en la élite, a través de un camino plagado de riesgos, traiciones, engaños y sorpresas, tanto buenas como malas. “Estoy convencido de que, casi siempre, es en la adversidad y las dificultades donde encontramos la fuerza para conseguir nuestros objetivos”, afirma Raphaël Quenard, ganador del premio César al mejor actor revelación en 2024 por Perro feroz (2023), que encabeza el reparto junto a Jean-Pascal Zadi, César al mejor actor revelación en 2021 por Todo negro (2020), en la sexta ficción en la que trabajan juntos desde 2022.

“Creo que Anthony [Marciano] acertó de lleno al escogernos, porque compartimos el tipo de química necesaria para recrear la relación entre nuestros respectivos personajes”, comenta Quenard. “La ternura y la camaradería que se perciben en la pantalla no son algo impostado, sino lo que Jean-Pascal y yo sentimos el uno por el otro”.
En opinión de Zadi, “la conexión que mantenemos es particularmente útil para contar una historia que resalta la importancia del trabajo en equipo en el camino hacia el éxito, y que pone distancia con respecto al mito del héroe solitario contra el mundo. Me parece muy positivo que lo haga”.