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Antes de ‘Backrooms’: 5 películas que convirtieron leyendas y fenómenos digitales en películas de terror

El terror contemporáneo lleva años alimentándose de internet antes incluso de que Backrooms se convirtiera en su gran icono. Esta galería repasa cinco películas que ya exploraban cómo los fenómenos virales pueden convertirse en nuevas formas de miedo.

Antes de que The Backrooms cristalizara como uno de los grandes mitos del terror nacido en internet, ya existía un ecosistema entero de películas que estaban explorando exactamente ese mismo territorio: el de las ideas virales convertidas en miedo cinematográfico. Historias que nacen en foros, redes sociales o vídeos de YouTube y que, sin pasar por los cauces tradicionales del género, terminan transformándose en relatos de terror con reglas propias, casi como si internet hubiera creado su propio folclore.

Esta galería reúne cinco títulos que preceden al fenómeno Backrooms pero que ya trabajaban con esa lógica: creepypastas, hilos virales, rituales digitales o leyendas urbanas amplificadas por la red.

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Wrinkles the Clown (Michael Beach Nichols)

Wrinkles the Clown nace de un bulo viral en redes y acaba convirtiéndose en un híbrido entre la ficción y la realidad. 

El origen está en un vídeo que empezó a circular en 2014 en Florida (EE. UU.), donde supuestamente aparecía un payaso real llamado Wrinkles que podía ser contratado para asustar a niños que se portaban mal. El vídeo mostraba a una figura inquietante saliendo de debajo de una cama, y venía acompañado de un número de teléfono donde, en teoría, se podía “contratar” al payaso.

La historia se extendió rápidamente en YouTube, Facebook y foros como Reddit, generando llamadas reales, pánico entre padres y cobertura mediática local. La figura de Wrinkles se convirtió en una especie de “leyenda urbana moderna” alimentada por internet: nadie sabía si era una persona real, una campaña publicitaria o un montaje.

Wrinkles se convierte en una historia de Internet: todo un género de videos de YouTube de niños que se filman a sí mismos llamándolo aparece en línea, y se dejan más de un millón de mensajes en el número.

Dear David (John McPhail)

Nace del hilo viral de Twitter publicado en 2017 por el ilustrador Adam Ellis, en el que relataba en tiempo real supuestas experiencias paranormales con un niño fantasma llamado David. A través de publicaciones en forma de diario, acompañadas de dibujos, fotografías borrosas y detalles cotidianos, la historia fue ganando seguidores que la leían casi como si ocurriera en directo, difuminando la frontera entre ficción y realidad. El fenómeno se convirtió en un ejemplo claro de creepypasta en redes sociales, donde el propio formato de Twitter potenciaba la sensación de verosimilitud y miedo colectivo, y la película parte precisamente de ese tipo de narrativa construida para internet.

La adaptación cinematográfica de Dear David traslada ese fenómeno digital al terreno del terror psicológico. Explora cómo una historia nacida en redes sociales puede contaminar la percepción de la realidad, jugando con la duda constante entre lo que es un relato construido para internet y lo que podría interpretarse como algo genuinamente sobrenatural.

Slender Man (Sylvain White)

Nace de una creación colectiva surgida en 2009 en el foro Something Awful, donde el usuario Eric Knudsen lo inventó dentro de un hilo de imágenes paranormales manipuladas. A partir de fotografías reales alteradas, fue construyendo la figura de un hombre alto, sin rostro y vestido de negro, acompañado de supuestas apariciones inquietantes, lo que rápidamente se convirtió en una de las primeras grandes creepypastas virales. El personaje creció gracias a la participación de usuarios que ampliaron su mitología con relatos, vídeos y teorías, hasta convertirse en un auténtico folklore digital.

La película de 2018 lleva esa leyenda al cine de terror, aunque alejándose del origen colaborativo de internet para transformarlo en una entidad más convencional dentro del género.

Elevator Game (Rebekah McKendry)

El origen es el fenómeno de internet de los “rituales urbanos virales”, especialmente populares en YouTube, Reddit y foros de creepypastas, donde se difundían supuestos juegos capaces de abrir puertas a otras dimensiones.

El “Elevator Game” en concreto consiste en seguir una secuencia específica de pisos dentro de un ascensor para “viajar” a una realidad alternativa, una historia que se viralizó como parte del terror digital coreano y japonés y que luego se extendió globalmente como creepypasta.

La película está basada en el reto viral en internet del mismo nombre. Ryan descubre que su hermana, la noche en que desapareció, había jugado al «Juego del Ascensor», un ritual en el que los jugadores intentan viajar a otra dimensión siguiendo unas reglas muy concretas. Los participantes deben acatarlas si no quieren perderse para siempre en el otro mundo. Ryan, ignorando las advertencias, decide ir a buscarla.

Whistle: El silbido del mal (Corin Hardy)

Parte de un fenómeno que se hizo popular en redes sociales como TikTok: el llamado “silbato de la muerte azteca”, un objeto sonoro asociado a leyendas inquietantes. A partir de esa idea, la película cuenta la historia de un grupo de adolescentes que encuentra un artefacto antiguo maldito, con una regla sencilla pero letal: cada vez que alguien lo hace sonar, aparece una versión futura de su propia muerte para perseguirle. Igual que The Ring convirtió una cinta de vídeo en una maldición o Whistle toma un elemento viral de internet y lo convierte en una nueva regla de horror contemporáneo que se propaga como una amenaza inevitable.

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