El cineasta Gregg Araki ha aprovechado la presentación de I Want Your Sex en la inauguración de OutfestNEXT para reflexionar sobre la relación de la Generación Z con la sexualidad, un tema que considera inseparable de su vida y de toda su filmografía.
En declaraciones a Variety, el director reconoció que le cuesta entender los estudios que apuntan a que los jóvenes mantienen menos relaciones sexuales que generaciones anteriores.
«¿Por qué no tienen sexo? ¿Qué está pasando? El sexo ha sido una parte enorme de mi vida. Mi camino como persona y como artista está ligado al sexo, a las experiencias sexuales y a las relaciones. Todas mis películas hablan de eso. No puedo comprender la vida sin ello.»
Araki regresa al cine tras una década centrado en televisión con I Want Your Sex, una comedia protagonizada por Olivia Wilde y Cooper Hoffman.
La película sigue a una artista de éxito que inicia una relación BDSM con su joven asistente, desencadenando un despertar sexual con consecuencias inesperadas. El reparto también incluye a Charli XCX, Mason Gooding, Chase Sui Wonders y Daveed Diggs.
Para el director, el personaje de Wilde funciona como su portavoz dentro de la historia, defendiendo la importancia de vivir experiencias, incluso cuando implican errores.
«Vas a darte la vuelta y tendrás 40 o 50 años. ¿Te arrepentirás de no haber arriesgado, de no haber salido de casa, de no haberte enamorado de la persona equivocada? Así es la vida. Así es como creces. Así es como aprendes sobre ti mismo.»
En cambio, el personaje de Cooper Hoffman representa la perspectiva de la Generación Z tras la pandemia. Según Araki, los jóvenes actuales han crecido con menos interacción social presencial y bajo la constante presión de las redes sociales.
«Han tenido tecnología toda la vida y no están acostumbrados a hablar con la gente. Además, sienten que siempre están siendo grabados. Si cuando era adolescente hubiera pensado que alguien iba a filmarme entrando en un bar gay, probablemente no lo habría hecho.«
La película también marca la primera vez que Araki trabaja con un coordinador de intimidad, una figura cada vez más habitual en los rodajes. Aunque asegura sentirse cómodo dirigiendo escenas de sexo, considera que la prioridad es que los actores se sientan seguros.
Sobre el reparto, explicó que Olivia Wilde llegó con amplia experiencia en este tipo de secuencias, mientras que Cooper Hoffman afrontó el reto con nervios.
«Nunca había hecho una escena de desnudo ni una escena de sexo. Me dijo: ‘Esto me asusta muchísimo, pero precisamente por eso quiero hacerlo’. Por eso Cooper es una auténtica estrella de cine.»