Y, sin embargo, en el terror, esta entidad vendada y polvorienta, con su ritmo incierto, ha seguido desempeñando las mismas funciones en películas de segunda categoría cada vez más insignificantes, o ha conservado su coraza por distintas cinematografías y al servicio de los géneros más dispares, desde la aventura hasta la comedia, desde la animación hasta el softcore. Hemos tenido que esperar casi un siglo y una nueva generación de cineastas amantes del terror para finalmente esperar algo nuevo y diferente, y debe de ser tan diferente de lo que hemos visto hasta hoy que la película que llega ahora a los cines incluye el nombre de su autor en el título: La momia de Lee Cronin.
Aunque Blum y Wan no necesitan presentación –el primero dirige Blumhouse, la productora estadounidense que ha revolucionado la forma de hacer terror en los últimos años; el segundo es el creador de algunas de las franquicias del género más rentables de las últimas dos décadas (Saw, The Conjuring, Insidious) y, a su vez, fundador de Atomic Monster–, es en Lee Cronin en quien tiene más sentido centrarse. Cronin, nacido en Irlanda, se dio a conocer en 2019 con su primer largometraje, Bosque maldito, y posteriormente dirigió Posesión infernal: El despertar (2023), consolidando una mirada muy particular dentro del género.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver La momia de Lee Cronin con un agujero en el bosque y las entidades demoníacas del Necronomicón? Más de lo que parece, considerando que tanto esas dos películas anteriores como la nueva revelan una historia familiar tras el evidente componente de terror sobrenatural: los padres ya no reconocen a sus hijos, y viceversa. Todo comienza cuando la hija pequeña de la pareja desaparece sin dejar rastro en el desierto, y ocho años después, cuando reaparece, lo que debería ser un reencuentro se convierte en una pesadilla.
“Esta es una película de momias muy diferente”, explicó el director. La describió como “un verdadero misterio, un rompecabezas”, y llegó a compararla con referentes tan dispares como Poltergeist y Se7en, combinando lo doméstico con lo inquietante. “Siempre he disfrutado viendo películas de género que te transportan a un mundo con esa cualidad familiar”, añadía.
TRADICIÓN EGIPCIA
La momia de Lee Cronin está protagonizada por Laia Costa y Jack Reynor como los padres de la niña desaparecida, en una producción que supone el mayor salto internacional para la actriz catalana tras Cinco lobitos (2022). El reparto incluye además intérpretes de habla árabe, como May Calamawy y May Elghety, algo que el director destaca especialmente: “Interpretan papeles fundamentales y comparten algunas escenas increíbles”.
“Fue un verdadero reto dirigir en un idioma que no se hablar y luego abordar la posproducción en ese idioma, pero también fue emocionante. De Irlanda a México y de vuelta a Egipto, la película es un gran crisol cultural, pero la parte egipcia y su autenticidad son primordiales”.

De hecho, Cronin ha cultivado desde niño una fascinación por la tradición egipcia, lo que se traduce aquí en una historia de secretos enterrados y misterios insondables. “Esta película parte de un punto de vista muy diferente… explora lugares más oscuros, haciendo algo nuevo con lo que creemos conocer”, explica. No solo importa la familia protagonista, sino también las consecuencias de sus actos.
“Si pensamos en los descubrimientos constantes en Egipto, en términos de maldiciones e implicaciones oscuras, podría haber mucho más de lo que imaginamos… ¿qué hay de los procesos de momificación de los que nunca hemos oído hablar?”, se pregunta el director, subrayando el componente inquietantemente realista de su propuesta.
Lo que diferencia a La momia de Lee Cronin de otras versiones es precisamente esa conexión con la realidad y con el miedo a lo desconocido, algo que, en palabras del cineasta, resulta más perturbador que cualquier monstruo fantástico. “A través de una historia algo realista, puedo desarrollar el terror con más detalle”. Y aunque su objetivo es llegar a un público amplio, Cronin lo tiene claro: “la autenticidad siempre es el punto más importante… hay un universo más amplio por explorar, pero el éxito de la película decidirá su futuro”.