Molly y los algoritmos reconstruye el caso de Molly Russell, la adolescente británica de 14 años cuya muerte en 2017 estuvo relacionada con los efectos negativos del contenido que consumía en Internet. El documental sigue la batalla de su padre contra las grandes tecnológicas y plantea preguntas sobre el papel de los algoritmos en la salud mental de los jóvenes.
Molly y los algoritmos (Molly vs the Machines) llega a Movistar Plus+ este 8 de septiembre. Dirigido por Marc Silver, el documental parte de la historia de Molly Russell para seguir la lucha de su padre, Ian Russell, por comprender qué ocurrió con su hija y conseguir que las grandes compañías tecnológicas asuman responsabilidades. La película lleva al espectador desde la habitación de una adolescente hasta las grandes compañías de Silicon Valley, ampliando el caso particular de Molly hacia una reflexión sobre el poder de las empresas tecnológicas y los sistemas que utilizan para recomendar contenidos.
La película es una investigación sobre la influencia de los gigantes tecnológicos en la salud mental de los jóvenes a través de la historia de un padre que exige responsabilidades tras la muerte de su hija adolescente.
Tráiler
Molly Russell tenía 14 años cuando murió en noviembre de 2017. Tras su muerte, su familia comenzó a intentar averiguar qué había estado viendo en Internet durante los meses anteriores. La información obtenida posteriormente permitió conocer que había estado expuesta a una gran cantidad de contenido relacionado con la depresión, las autolesiones y el suicidio.
El papel de los algoritmos
Aquí se encuentra el núcleo de Molly y los algoritmos. El documental utiliza el caso para cuestionar el funcionamiento de los sistemas de recomendación de las grandes plataformas y el modelo de negocio que existe detrás de ellos. Su recorrido va desde la experiencia concreta de Molly hasta las compañías tecnológicas y el poder que ejercen sobre la información que reciben sus usuarios.
La cuestión que plantea la película es hasta qué punto una plataforma puede amplificar un determinado tipo de contenido cuando detecta que un usuario está interesado en él. En el caso de Molly, la cantidad y frecuencia del material relacionado con la depresión, las autolesiones y el suicidio que apareció durante los meses anteriores a su muerte se convirtió en una de las cuestiones centrales de la investigación.
Pero conviene distinguir esta cuestión de la conclusión oficial del caso. La investigación determinó que el contenido online tuvo efectos negativos y contribuyó a la muerte de Molly. El documental, por su parte, utiliza esa historia para ampliar el debate y cuestionar el funcionamiento de las grandes plataformas y de los algoritmos que determinan qué contenidos reciben los usuarios.
La lucha de Ian Russell
Después de la muerte de su hija, Ian Russell convirtió su búsqueda de respuestas en una campaña para mejorar la seguridad de los menores en Internet. Esa lucha es uno de los ejes del documental, que lo sigue en su intento de enfrentarse a algunas de las compañías tecnológicas más poderosas del mundo.
Molly y los algoritmos parte de una historia real y dolorosa, pero no pretende únicamente reconstruir qué ocurrió en los últimos meses de vida de Molly, pretende utilizar ese caso para abrir un debate sobre qué responsabilidad tienen las plataformas cuando sus sistemas permiten que un menor vulnerable quede expuesto de forma reiterada a contenido perjudicial.
La investigación sobre Molly estableció que los efectos negativos del contenido online contribuyeron a su muerte. El documental da un paso más y pregunta qué hay detrás de ese contenido, quién decide qué aparece en nuestras pantallas y hasta dónde debería llegar la responsabilidad de las empresas que diseñan esos sistemas.