El vasto y complejo universo de Dune sigue creciendo. Con la nueva serie Dune: la profecía, los seguidores de las novelas de Frank Herbert podrán explorar los orígenes de la poderosa hermandad Bene Gesserit, uno de los pilares fundamentales de la saga. La serie llegará a MAX el próximo 18 de noviembre.
Ambientada miles de años antes de los eventos de la historia principal, esta nueva entrega promete desentrañar los secretos de las Bene Gesserit y ahondar en sus intrigas políticas y espirituales, enriqueciendo aún más el legado de Frank Herbert.
La historia de Dune, una de las sagas más influyentes en la ciencia ficción, comienza con su autor. Publicada en 1965, la primera novela de Dune revolucionó el género, fusionando elementos de política, ecología, religión y poder en una historia profundamente filosófica y con una mitología única. En el corazón de la trama se encuentra el planeta desértico Arrakis, también conocido como Dune, el único lugar en el universo donde se encuentra la "especia" o "melange", una sustancia vital que permite la navegación espacial y otorga longevidad y poderes mentales. Este recurso, esencial para el control del imperio galáctico, convierte a Arrakis en el centro de una lucha feroz entre las grandes casas nobles, incluyendo la Casa Atreides y la Casa Harkonnen.
La trama de la primera novela de Frank Herbert sigue la travesía de Paul Atreides, un joven cuyo destino está marcado por la profecía y la guerra. En su búsqueda por proteger a su familia y a su pueblo, Paul se convierte en una figura mesiánica, el Kwisatz Haderach, el líder profetizado por la misteriosa hermandad Bene Gesserit. Las Bene Gesserit son un grupo de mujeres que, a través de milenios de planificación y manipulación genética, han dirigido los destinos de las principales casas nobles, trabajando en las sombras para cumplir sus propios objetivos. El carácter enigmático y poderoso de las Bene Gesserit ha fascinado a los lectores de la saga desde su primera aparición, y ha sido uno de los temas recurrentes en las múltiples novelas que conforman la saga original.
Herbert no solo construyó un universo complejo, sino que también abordó cuestiones filosóficas, ecológicas y sociales en sus novelas. En ese sentido, la saga es mucho más que una epopeya de ciencia ficción; es una reflexión sobre el poder, la religión, la ecología y la relación entre el hombre y su entorno. El autor explora cómo el control de un recurso natural tan valioso como la especia puede moldear civilizaciones enteras y desatar guerras que definen el futuro del universo. En el fondo, Dune es un estudio profundo sobre la influencia de las creencias, las profecías y el destino, temas que se entrelazan con la figura de Paul Atreides y su ascenso al poder.
A lo largo de seis libros – Dune (1965), El Mesías de Dune (1969), Hijos de Dune (1976), Dios Emperador de Dune (1981), Herejes de Dune (1984) y Casa Capitular Dune (1985) -, Herbert expandió su universo, abarcando múltiples generaciones de la familia Atreides y mostrando las consecuencias de las acciones de Paul, así como las luchas internas y externas que se derivan del control de Arrakis y la especia. La narrativa profundiza en nuevos temas como la genética, el mesianismo y el liderazgo, y destaca la capacidad de una figura carismática para transformar civilizaciones enteras. Tras la muerte de Herbert en 1986, su hijo Brian Herbert, junto con Kevin J. Anderson, asumió la tarea de expandir su legado a través de una serie de precuelas y secuelas. Los dos afirman que sus novelas parten de notas dejadas por el autor antes de su muerte.
Entre estas nuevas obras, una de las más destacadas es La Hermandad de Dune (Sisterhood of Dune) (2012), escrita por Brian Herbert y Anderson. La novela narra los orígenes de las Bene Gesserit, mostrando cómo esta organización secreta de mujeres comenzó a consolidar su poder miles de años antes de los eventos narrados en la serie principal. Es en esta novela en la que se inspira Dune: La Profecía, la nueva serie de Max, que lleva a los espectadores 10.000 años antes de la llegada de Paul Atreides a Arrakis, y se centra en la lucha de las hermanas Valya y Tula Harkonnen, dos figuras clave en la creación de esta hermandad.
Esta serie actúa como una precuela de las películas Dune y Dune: Parte Dos y se inspira en esta novela para mostrar los orígenes de las grandes instituciones que dominarán el futuro del universo de Dune, no únicamente las Bene Gesserit, sino también los Mentats, la Cofradía Espacial y las Escuelas Suk.
Los Mentats son seres humanos entrenados para realizar funciones de cálculo y análisis a niveles extraordinarios, reemplazando a los ordenadores, prohibidos tras la Jihad Butleriana. La Cofradía Espacial, por su parte, monopoliza los viajes espaciales mediante el uso de sus Navegadores, individuos que pueden manipular el espacio con la ayuda de la melange, o "especia", permitiendo viajes interplanetarios instantáneos. Finalmente, las Escuelas Suk son instituciones médicas de élite que forman a los mejores doctores del Imperio, conocidos por sus altos estándares éticos y el "Condicionamiento Suk", que garantiza su lealtad y evita que puedan hacer daño a sus pacientes. Estas tres instituciones desempeñan roles vitales en la estabilidad del Imperio en la saga Dune.
La historia de las adaptaciones de la obra del escritor a la pantalla ha sido larga y llena de desafíos. La primera versión cinematográfica, dirigida por David Lynch en 1984, fue una de las producciones más ambiciosas de la época, con un reparto que incluyó a Kyle MacLachlan como Paul Atreides, Sting como Feyd-Rautha Harkonnen y Francesca Annis como Lady Jessica. A pesar de su gran presupuesto y los impresionantes efectos especiales, Dune fue mal recibida por la crítica y no funcionó demasiado bien en taquilla. La complejidad de la trama, los extensos diálogos y la naturaleza críptica del filme hicieron que resultara difícil de seguir para muchos espectadores. Sin embargo, con el paso del tiempo, ha ganado un estatus de culto, siendo apreciada por su estética visual única, el diseño de producción y su atmósfera surrealista, características del estilo personal de David Lynch.
En el año 2000, Sci-Fi Channel, el popular canal de ciencia ficción, produjo la miniserie Dune, mucho más fiel al texto original, pero limitada por su presupuesto y sus efectos visuales. A diferencia de la película de Lynch, que fue criticada por su ritmo apresurado y su falta de profundidad narrativa, la miniserie tuvo la ventaja de contar con más tiempo para desarrollar los personajes y explorar las complejidades de la trama. El reparto incluyó a Alec Newman como Paul Atreides, junto a nombres como William Hurt (Duke Leto Atreides), Saskia Reeves (Lady Jessica) y Ian McNeice (Barón Harkonnen).
Una secuela de esta miniserie, Hijos de Dune, se emitió en 2003 y continuó la historia desde el final de Dune, adaptando las novelas Hijos de Dune y El Mesías de Dune. La miniserie se centra en los hijos de Paul Atreides, Leto II y Ghanima, quienes se enfrentan a los desafíos de vivir en un imperio en conflicto y lidiar con el legado de su padre. El reparto principal repitió sus papeles, con Alec Newman regresando como Paul, mientras que las interpretaciones de los nuevos personajes, como Leto II (interpretado por James McAvoy) y Ghanima (interpretada por Jessica Brooks), fueron bien recibidas. También contó con la popular actriz Susan Sarandon.
Las dos miniseries ayudaron a revitalizar el interés en el universo de Dune. Al ser más accesibles para un público más amplio, estas adaptaciones contribuyeron a establecer una base sólida para futuras producciones, incluida la exitosa adaptación cinematográfica de Denis Villeneuve. Sin embargo, el renacimiento de la franquicia llegó precisamente con Villeneuve, quien dirigió la aclamada y ambiciosa adaptación en 2021. Esta película, que cubre la primera mitad de la novela original, fue un éxito rotundo y recibió elogios tanto de críticos como de fans. El director decidió dividir la historia en dos partes.
Con este renovado interés en la saga, Max decidió expandir el universo con una nueva serie, Dune: La Profecía, que profundiza en los orígenes de las Bene Gesserit y en cómo las hermanas Harkonnen comenzaron a forjar su legado de poder. Valya, interpretada por Emily Watson, es el personaje central de la historia. Determinada, ambiciosa y manipuladora, está dispuesta a hacer cualquier cosa para asegurar la supervivencia y el crecimiento de la hermandad. La serie explora cómo Valya se convierte en una líder formidable y una figura clave en la formación de las Bene Gesserit, un viaje que la llevará a tomar decisiones difíciles y enfrentar dilemas morales complejos. Tula, interpretada por Sophia Lillis, es la hermana de Valya y juega un papel crucial en su desarrollo, como compañera y aliada, pero también como voz de la razón y conciencia.
La serie también introducirá nuevos personajes y tramas que no están presentes en las novelas originales, lo que ofrece a los fanáticos la oportunidad de conocer más a fondo el universo de Dune. Además, se espera que la narrativa esté llena de intrigas políticas y conspiraciones, elementos fundamentales que han caracterizado a la saga desde sus inicios. La producción promete un enfoque visual impresionante, manteniendo la grandiosidad y la atención al detalle que caracterizan las adaptaciones recientes de Dune.
Con Dune: La Profecía, los fans de la saga pueden anticipar una nueva y emocionante interpretación de los elementos que han hecho de Dune un fenómeno literario. A medida que se desarrollan las historias de los personajes y las tramas se entrelazan, esta serie tiene el potencial de enriquecer la mitología de Dune y ofrecer una visión más profunda de los eventos y personajes que han capturado la imaginación de generaciones de lectores. Los seguidores de las novelas originales, así como los nuevos espectadores, tendrán la oportunidad de sumergirse en el intrigante mundo de Dune, explorando la historia, la política y las luchas de poder que definen este universo.
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