Con su ópera prima, Suro, debutó en la competición de Zinemaldia en 2022 y estuvo nominado al Goya. Con su segundo largometraje, Sants, repite en Sección Oficial y con Victoria Luengo como protagonista.
Debutó en la competición del Festival de San Sebastián con su primer largometraje de ficción, Suro, que obtuvo el premio FIPRESCI de la crítica internacional en el certamen donostiarra. Ahora vuelve a optar a la Concha de Oro gracias a Sants, la historia de una joven (de nuevo Victoria Luengo) que ingresa en una banda de ladrones de figuras religiosas mientras afronta la inminente muerte de su madre.
Por el momento, lo único que conocemos de Sants es su escueta sinopsis, que no permite adivinar si la película es un estudio psicológico, o bien un melodrama familiar, o más bien cine de atracos. ¿Cómo la definirías tú?
Prefiero mantenerla envuelta de esa ambigüedad por el momento. Su protagonista es una joven a la deriva que, tras descubrir que su madre está gravemente enferma, conoce a otra mujer que se convierte en una figura materna alternativa. Podría decirse que habla de una hija atrapada entre dos madres. Y es cierto que para ello maneja códigos del cine de género, pero de forma sorprendente e inesperada. En cualquier caso yo creo que lo que principalmente define Sants es el misterio. El tipo de misterio habitual en las películas de robos, pero también el misterio consustancial a la muerte.
¿Podría decirse que, mientras que Suro era una película muy apegada a la realidad social y económica de su tiempo, Sants está más anclada al mundo de la ficción?
Soy consciente de que Sants puede dar esa impresión de antemano, y es cierto que hasta cierto punto vi en ella la oportunidad de explorar más a fondo los mecanismos de la ficción, pero también es una obra muy apegada a lo tangible; quiero creer que sus personajes conectaran de forma muy inmediata con el público. Su compromiso con lo real es tal que en buena medida la hemos rodado donde yo vivo, en el barrio de Sants de Barcelona, detrás de la estación de tren.
Como Suro, Sants está protagonizada por Victoria Luengo. ¿Escribiste el guion con ella en mente?
No, trato de no poner a mis personajes rostros de actores específicos mientras los escribo. Pero al completar el guion pensé de inmediato en Victoria, porque me entiendo muy bien con ella y disfruto siendo el primero que ve, desde detrás de la cámara, lo que es capaz de hacer frente a ella.
¿Afrontas tu segunda participación en el concurso de San Sebastián con más serenidad que la primera?
Francamente, yo pensaba que al completar Sants me sentiría mucho más tranquilo que cuando acabé Suro. Sin embargo, durante un tiempo sentí mucha inquietud porque dudaba de si la película iba a poder encontrar su lugar. Por eso me ha hecho tan feliz hallar acomodo en San Sebastián.