La cineasta Eimi Imanishi debuta con Sombra nómada, una historia inspirada en sus propias experiencias personales durante los años que vivió en los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental.
Japonesa-estadounidense, la cineasta Eimi Imanishi estuvo casada con un saharaui y vivió en los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental. De las historias de esos años y del conocimiento de la cultura y la forma de vida de ese pueblo nació Sombra nómada, un debut que llega a los cines cuando, con el avance parlamentario de la proposición de ley sobre la nacionalidad española de las personas saharauis nacidas bajo administración española, se vuelve a encender el debate sobre la relación histórica entre España y el Sáhara Occidental.
Protagonizada por la actriz argelina Nadhira Mohamed y rodada en Argelia por razones de censura, la película sigue los pasos de una mujer saharaui, Mariam, quien tras 10 años viviendo en España es deportada y regresa a su casa. De nuevo en El Aaiún, tiene que buscar la manera de reunir el dinero que necesita para volver a Barcelona.
La película captura los movimientos de esta joven mientras visita a sus amigas, sus vecinos, algunos familiares… en los trabajos que hace para reunir dinero, desde tareas de limpiadora a la pesca, o en su entorno familiar con su madre y con su hermana. Cámara en mano para seguir el ir y venir de la protagonista, Eimi Imanishi apuesta también por la cámara estática para rodar el entorno, especialmente, el impresionante desierto que aparece en varias secuencias de la historia.
«En el fondo, Sombra nómada es una exploración sobre identidad y pertenencia. Sobre la tensión entre el individuo y la comunidad, entre el deseo de decidir por una misma y el peso del entorno que te define», explica la cineasta, que reconoce que este trabajo también la ha servido para cuestionarse su propia identidad, la de una japonesa estadounidense que creció en distintos países y que siempre se ha sentido extranjera.

«Es una pregunta que me ha acompañado siempre: dónde pertenezco si no soy completamente de ningún lugar. Qué significa sentirse en casa cuando tu identidad está atravesada por el movimiento, el exilio o la mirada del otro. A través de Mariam intento acercarme a esa búsqueda íntima y a esa necesidad de construir un lugar propio», añade la directora. Con Suleiman Filali, Omar Salem, Eddami Elabed, Chekh Mehdi y Khadija Najem Allal en el reparto artístico, la película reivindica la independencia y valentía de una mujer, dispuesta a no dejarse atrapar por las tradiciones y decidida a tomar el control de su propia vida a pesar de las dificultades. «Me siento completamente perdida en este mundo», dice el personaje que no termina de reconocerse en esa tierra a la que ha vuelto.
«La familia de Mariam es el núcleo emocional. Busqué una interpretación naturalista que acercara al espectador a una cultura específica desde emociones universales. Encontrar al reparto fue un desafío, pero la conexión con Nadhira Mohamed fue inmediata», afirma la directora. «Ambas compartíamos la experiencia de no pertenecer del todo a ningún lugar. Trabajamos con el elenco para adaptar los diálogos y arraigar la historia en vivencias reales, dando verdad a sus personajes».
Sombra nómada es también un relato de la paciencia y la resiliencia del pueblo saharaui, acosado por controles policiales, sometido a un gobierno que no aceptan, pero dispuestos a seguir peleando a pesar del medio siglo de ocupación y de exilio en el desierto.