Cochinas es una serie de abrir melones, de convertir un videoclub de una ciudad de provincias en punto de encuentro de un grupo de mujeres que se unen porque han descubierto que ellas también pueden desear. Nos lo cuenta una de sus protagonistas, Celia Morán.
¿Qué te pareció Chon?
Me gustó mucho, veía que era un personaje escrito con mucho cariño, y me gustaba esta visión tan moderna que querían darle, porque Chon está en el 2026, mientras los demás están en 1998.
¿De qué nos habla la serie?
Abre muchos melones, pero lo más importante es la liberación sexual de unas mujeres con historias muy diferentes, pero que comparten que no se les permitía tener deseos ni ser activas sexualmente ni mostrarse atractivas, y más si tienes cierta edad y un físico no normativo.
Chon se da cuenta que lo del porno está bien, pero que lo que necesitan es hablar entre ellas.
Mi personaje tiene consejos para todo el mundo, pero no predica con el ejemplo. A ella le ocurren cosas por no tener la información que debería o por vivirla sola. Ella se va deconstruyendo y ve que lo que les está pasando hay que compartirlo.

Tu personaje abre el melón de la discapacidad y la sexualidad. ¿Cómo trabajasteis este tema?
Con la mayor naturalidad del mundo. Creo que en la serie se demuestra, como se demuestra en la vida, que todo el mundo, a no ser que sea asexual, tiene sus deseos. Se refleja sin prejuicios, que es como debería ser en esta sociedad donde también nos creemos modernas y luego no lo somos.
Chon tiene mucho miedo a ser un fetiche. Como persona de talla baja, ¿era importante para ti visibilizar esta cuestión?
Me llegó con el guion, pero luego reflexionando ves que, si bien nunca he vivido algo así, sí que se viven situaciones que te hacen pensar si estás siendo utilizada. Incluso ahora en el mundo artístico que la diversidad se está poniendo de moda, una piensa “ojalá yo esté aquí porque lo hago bien y no porque ahora se ha puesto de moda la gente diversa”.
Andrea Jaurrieta, Laura M. Campos y Núria Gago han dirigido la serie, ¿cómo ha sido rodar con ellas?
Me daba respeto que cada día viniese una directora, pero, aunque cada una tiene una energía muy distinta, había como un súper cerebro por encima de las tres que lo aunaba todo. En ningún momento me han dado direcciones contradictorias, sí que matices muy distintos, así que ha sido muy chulo trabajar con ellas.
