El futuro de Dragon Ball Super podría pasar por algunas ideas nacidas mucho antes de su etapa oficial. El pasado fan del actual dibujante del esconde conexiones más curiosas de lo que parece.
El manga de Dragon Ball Super volverá, según confirmó Toyotarou, aunque por el momento no hay fecha oficial para la reanudación de su publicación. Mientras tanto, sin embargo, puede ser interesante repasar el pasado del autor y un capítulo muy particular de su historia con la franquicia: el período en el que, mucho antes de convertirse en el dibujante oficial de la secuela de Dragon Ball, creó fan manga bajo el seudónimo de Toyble.
Entre estas obras, la más famosa es sin duda Dragon Ball AF, un proyecto amateur nacido a principios de la década de 2000 que con el tiempo se ha convertido en casi legendario entre los fans. No es una obra canónica, por supuesto, pero su relación con Dragon Ball Super es más curiosa de lo que parece. De hecho, a lo largo de los años, varios conceptos imaginados por Toyotarou en ese fan manga parecen haber resurgido, de diferentes formas, dentro de la continuidad oficial de la saga.
No siempre es fácil determinar cuánto es coincidencia, intuición afortunada o ideas reales que el autor adoptó al entrar en el universo oficial de Dragon Ball. Sin embargo, lo cierto es que algunas ideas nacidas en Dragon Ball AF han cobrado nueva vida en Dragon Ball Super, especialmente a partir de los arcos narrativos en los que Toyotarou comenzó a desempeñar un papel más activo en el desarrollo de la historia.
En los primeros arcos del manga Dragon Ball Super, el margen de intervención de Toyotarou era más limitado. La Batalla de los Dioses y La Resurrección de F se basaron directamente en las películas y guiones de Akira Toriyama, que posteriormente se adaptaron a la serie. Es especialmente a partir de la saga de Trunks del Futuro donde la contribución de Toyotarou se hace más evidente, y no es casualidad que precisamente ahí comiencen a surgir algunos elementos que recuerdan mucho a sus antiguos trabajos amateur.
Uno de los ejemplos más interesantes se refiere a Zamasu, el Kaioshin corrompido que se convierte en uno de los principales villanos de la saga de Trunks del Futuro. Antes de él, la idea de una deidad perteneciente a la esfera Kai pero impulsada por intenciones malvadas nunca se había explorado realmente en la serie principal. Sin embargo, en Dragon Ball AF, Toyotarou ya había imaginado una figura similar con Lila, madre de Xicor, un personaje presentado como el hijo secreto de Goku y el antagonista central del fan manga.
El paralelismo es sugerente, aunque en este caso no se pueda considerar una idea directamente tomada de Toyotarou. El propio autor afirmó estar sorprendido por la decisión de Toriyama de introducir un Kai malvado, ya que siempre había percibido a esas figuras divinas como entidades fundamentalmente positivas. Por lo tanto, más que una influencia directa, Zamasu parece representar una coincidencia significativa: una de las ideas de Dragon Ball AF terminó encontrando su contraparte en el canon oficial.
Una decisión narrativa relacionada con Vegeta es otra historia. En la versión manga de la saga de Trunks del Futuro, el príncipe saiyajin utiliza una técnica particular durante el combate: alterna rápidamente entre Super Saiyajin Dios y Super Saiyajin Azul, aprovechando tácticamente las ventajas de ambas transformaciones. Es una solución muy similar a la que ya se vio en Dragon Ball AF, donde Vegeta cambió entre las dos formas para sorprender a Xicor y cambiar el ritmo de la pelea.
Aquí la conexión parece mucho más directa. Toyotarou confirmó que fue idea suya incluir la transformación de Vegeta en Super Saiyajin Dios en la saga de Trunks del Futuro, y la forma en que el personaje usa esta transformación recuerda demasiado al manga creado por fans como para ignorarlo. Probablemente sea el ejemplo más claro de cómo una idea nacida en la época de Toyble se ha reelaborado e incorporado a Dragon Ball Super.
Otro punto de contacto concierne a Broly. Durante años, el personaje ha sido uno de los villanos más queridos por los fans, a pesar de permanecer fuera del canon principal. En Dragon Ball AF, Toyotarou ya había imaginado un escenario en el que los Guerreros Z se veían obligados a recurrir a él como aliado contra una amenaza superior. En ese contexto, Broly no tenía el mismo peso narrativo ni el mismo poder que tendría más tarde en Dragon Ball Super, pero la idea de transformarlo de un antagonista absoluto a una figura que potencialmente se aliara con los héroes ya estaba presente.
Por supuesto, sería exagerado sugerir que Toyotarou determinó por sí solo el nuevo destino de Broly. La idea de revivir al personaje y transformarlo en una figura más compleja era un deseo recurrente entre los fans. Sin embargo, es interesante destacar que este elemento también formaba parte de la visión de Toyotarou cuando aún trabajaba fuera del canon oficial.
Todo esto no significa que Dragon Ball AF se haya convertido en canon, ni que Dragon Ball Super esté adaptando directamente ese manga de fans. La situación es más compleja: algunas ideas surgidas en ese contexto parecen haber sido absorbidas, modificadas y reformuladas dentro de la saga oficial. En algunos casos, es pura coincidencia; en otros, quizás porque Toyotarou ha recuperado algunas ideas que lo acompañan desde sus inicios como fan.
Esto es precisamente lo que hace que el futuro de Dragon Ball Super sea tan interesante. Tras el fallecimiento de Akira Toriyama, ver que la saga continúa sin su guía directa resulta inevitablemente agridulce. Al mismo tiempo, el hecho de que el manga esté ahora en manos de un autor que creció literalmente en el universo de Dragon Ball ofrece una perspectiva única: Toyotarou conoce la serie como fan, incluso antes de ser un profesional.
Si la nueva dirección del manga mantiene este equilibrio entre el respeto por el canon, las ideas originales y las sugerencias surgidas mucho antes de su entrada oficial en la franquicia, Dragon Ball Super podría convertirse en el lugar donde el pasado amateur de Toyotarou dialogue verdaderamente con el futuro de la saga. Y quizás, precisamente en esas páginas antiguas y no canónicas, se encuentre más de una pista sobre lo que Dragon Ball podría llegar a ser.
