El nuevo spin-off de The Big Bang Theory convierte la franquicia en una aventura de ciencia ficción con realidades alternativas y viajes entre universos. Su cocreador, Bill Prady, explica las reglas del multiverso que marcarán el futuro de la serie.
El universo de The Big Bang Theory está cambiando por completo con la llegada de Stuart no consigue salvar el universo, el nuevo spin-off que recupera a algunos de los personajes secundarios más queridos de la serie. Tras la atmósfera familiar de El joven Sheldon y Georgie & Mandy’s First Marriage, la nueva ficción toma un rumbo muy diferente, transformando la franquicia en una comedia de ciencia ficción basada en realidades alternativas, catástrofes cuánticas y constantes saltos entre universos paralelos.
El protagonista vuelve a ser Stuart Bloom, interpretado por Kevin Sussman, acompañado por Bert Kibbler, Denise y Barry Kripke. Un dispositivo creado por Leonard, Sheldon y Howard conecta la nueva historia con la serie original y provoca una alteración capaz de cambiar no solo el presente, sino también el pasado y el futuro. Bill Prady, cocreador de The Big Bang Theory y de la nueva serie, ha explicado en detalle la lógica que hay detrás del multiverso del spin-off. El resultado es un sistema que combina teorías científicas reales, pseudociencia y reglas narrativas deliberadamente flexibles, pero diseñado para mantener su propia coherencia interna.
ADVERTENCIA: Este artículo contiene spoilers del primer episodio de Stuart no consigue salvar el universo.
La trama de Stuart no consigue salvar el universo
La serie comienza en una Pasadena postapocalíptica, transformada en un lugar devastado donde manos de zombis emergen del suelo, polillas gigantes siembran el terror y repentinas grietas en la realidad funcionan como portales hacia lugares desconocidos de la galaxia. En este mundo, los supervivientes se ven obligados a intercambiar sus últimas provisiones de comida, e incluso la tienda de cómics de Stuart ha dejado de ser el refugio relativamente seguro que los fans recordaban.
La situación cambia cuando Stuart aparece procedente de otra dimensión. Revela que Leonard, Sheldon y Howard han construido un dispositivo de interferencia cuántica que ha alterado la realidad. A partir de ese momento, Stuart y Bert emprenden una misión para recuperar el aparato en Caltech e intentar restaurar el orden del universo. Durante el viaje se reencuentran con Denise y descubren que Kripke se ha convertido en el líder de una banda criminal que controla gran parte del Valle de San Gabriel. El grupo también encuentra a Raj, cautivo de Kripke desde hace tiempo y dispuesto a ayudarles a reparar el dispositivo.
Tras ser capturado, Bert utiliza sus conocimientos de geología para fabricar explosivos con rocas y agua. El grupo consigue llegar hasta el artefacto y parece estar a punto de salvarlo todo. Sin embargo, la situación se complica cuando Kripke asesina a Raj. Inmediatamente después, el dispositivo se activa y transporta a Stuart, Bert y al propio Kripke a otro universo. A partir de ese momento, la serie deja clara su propuesta: no se trata de una simple aventura entre mundos paralelos, sino de una historia en la que cada acción puede alterar las reglas de la realidad y dejar sin resolver el destino del universo que acaban de abandonar.
Cómo funciona el multiverso del spin-off
Según Bill Prady, el dispositivo creado por Leonard, Sheldon y Howard no se limita a abrir un portal hacia una dimensión alternativa. Su mal funcionamiento transporta a los personajes a una realidad con su propia historia, en la que el apocalipsis ocurrió después de los acontecimientos de The Big Bang Theory, pero antes del inicio de la nueva serie.
El eje central gira en torno a la relación entre el espacio y el tiempo. Como explica Prady, cuando el dispositivo falla no solo altera la realidad, sino que también crea un nuevo pasado. Por eso, cuando los espectadores llegan a ese universo en el primer episodio, el apocalipsis parece haber sucedido años atrás: el pasado, el presente y el futuro han sido reescritos.
El multiverso del spin-off no está formado simplemente por mundos que coexisten al mismo tiempo. Cada alteración puede generar una línea temporal completamente nueva y modificar retroactivamente los acontecimientos que condujeron hasta ese presente. De ahí que el desastre mostrado al comienzo de la serie forme parte del pasado de esa realidad, aunque haya sido provocado por un accidente relacionado con los protagonistas.
La serie también deja abierta otra gran incógnita: ¿qué ocurre con los universos que los personajes abandonan? ¿Siguen existiendo o desaparecen por completo? Prady reconoce que ni los protagonistas ni los propios creadores ofrecen una respuesta definitiva. La muerte de Raj se convierte en el primer gran ejemplo de esa incertidumbre. Si el universo que han dejado deja de existir, entonces ese Raj nunca volverá a aparecer. Pero, si el multiverso contiene infinitas realidades, Kripke solo habría acabado con una de sus innumerables versiones.
La teoría de los universos ramificados
La explicación se inspira en la teoría de los universos ramificados. Según resume Prady, cualquier acontecimiento cuántico que pueda desarrollarse de dos maneras distintas genera una bifurcación, dando lugar a dos universos que coexisten. Cada decisión crea nuevas posibilidades y cada posibilidad origina una realidad diferente, de modo que el número de universos no deja de crecer desde el Big Bang hasta convertirse, teóricamente, en infinito.
El cocreador admite, no obstante, que la serie se mueve constantemente entre la ciencia y la ficción. Lo importante, explica, no es que todas las teorías sean científicamente exactas, sino que las reglas del universo ficticio sean siempre coherentes. Como ocurre con las leyes de la física, las normas del mundo fantástico deben mantenerse constantes para que la historia resulte creíble.
Stuart no consigue salvar el universo se permite así alterar el tiempo, multiplicar personajes y cuestionar la propia existencia de las realidades que visita. Sin embargo, para que todo funcione, debe respetar las reglas que ella misma establece. Ese equilibrio entre conceptos científicos, humor absurdo y coherencia narrativa es precisamente lo que convierte su multiverso en algo más que un simple pretexto para recuperar a los personajes de The Big Bang Theory.