Thomas Kail debuta en el cine a lo grande, acompañado de su amigo Lin-Manuel Miranda, con quien creó Hamilton y junto al que ahora le hacen “un traje a medida” musical y de aventuras a Catherine Laga’aia y Dwayne Johnson en la versión de acción real de Vaiana, que llega a los cines diez años después del clásico de animación.
“Hay una razón por la que Vaiana gusta tanto a tanta gente y es, en gran parte, por su música”, explica Thomas Kail sobre las razones de lanzarse desde el teatro musical al cine para revisitar en acción real el clásico de Disney. “Puede que hayas visto la película tres veces, pero has escuchado la canción 600 veces, así que se te queda grabada. Para mí, que vengo del musical, si hay algo que tiene el género es la perdurabilidad. Me encantó la idea de intentar fusionar la imagen con algo tan perdurable”.
Con casi tres décadas de experiencia como director, especialmente en Broadway y el Off-Broadway, el nombre de Kail se catapultó tras el estreno del musical sobre los padres fundadores de EE. UU., Hamilton, que fue un auténtico fenómeno cultural y que creó junto a su amigo Lin-Manuel Miranda. El propio Kail también dirigió la versión filmada y, en 2018, saltó detrás de las cámaras con la serie Fosse/Verdon, pero Vaiana es su debut en el cine, uno de grandes dimensiones y con muchos retos. “Para cualquiera que haya crecido en este mundo, trabajar con Disney es un sueño; y, además, hacerlo junto a mi amigo Lin… él justo estaba trabajando en Vaiana cuando estábamos con Hamilton, así que es como cerrar un círculo”, dice con una gran sonrisa.

Superado el primero de los retos, que fue encontrar a su Vaiana de carne y hueso, la música, en la que precisamente debía trabajar con Miranda, era el siguiente. “Yo vengo del teatro, donde se hacen reposiciones todo el rato. Tienes el Chicago de 1975, cuando se estrenó, pero luego volvió en 1996 y sigue representándose por todo el mundo… Hay algo muy bonito en tener la oportunidad de interpretar material existente de una forma nueva que siento que completa lo anterior”, explica. “Puedes ver y escuchar ambas versiones, no tienes que elegir, y es algo que teníamos muy presente tanto en la historia, que es la misma esencia emocional, pero no la copia plano a plano; como en la música: el Maui al que puso voz Dwayne Johnson en la versión animada no es el mismo Maui que él interpreta. Conservamos muchas cosas, pero luego trabajas en hacerles un traje a medida a los actores”.
Para Kail, además, la película en acción real es “una oportunidad de celebrar la cultura polinesia, que no suele representarse en una plataforma tan grande, e intentar hacerlo con integridad y cuidado”. Por eso han querido ser “precisos en cómo representar el ingenio y el espíritu” de la cultura de las islas del Pacífico. Y, por supuesto, ser fieles a todo lo que hizo de Vaiana un éxito instantáneo: “Mi hija de seis años siempre me pregunta lo mismo: ‘¿Dónde está Hei Hei?’. Somos muy conscientes de que gran parte de nuestro público tendrá menos de 10 años y de que irán con sus padres, que vieron la película original de más jóvenes. Por suerte sabemos lo que funcionaba y sabemos que esta es una gran película de aventuras. Todo el equipo, desde el guion hasta los efectos visuales, nos hemos concentrado en hacer una película para la familia y para verla en pantalla grande… Espero que a nuestros pequeños les mantenga en su butaca junto a nosotros”.