La película Veleta, dirigida por Paco Torres y protagonizada por Zoe Bonafonte y Dani Rovira, recrea la historia real de la pionera malagueña que tuvo que ocultar su identidad y vestirse como un hombre para poder jugar al fútbol en los años 20.
El rodaje de Veleta, la nueva película dirigida por Paco Torres sobre la vida de Ana “Nita” Carmona Ruiz, considerada la primera futbolista de la historia de España, ha finalizado en Málaga después de varias semanas de trabajo en localizaciones de la capital y la provincia, además de otros escenarios andaluces como Motril.
Protagonizada por Zoe Bonafonte, Dani Rovira, Javier Morgade, Martin Urrutia, Blanca Fernández, Adelfa Calvo, Mariola Fuentes y Eric Masip, entre otros, la película está inspirada en la historia real de una mujer que desafió las convenciones sociales de su época para cumplir su sueño de jugar al fútbol.
El rodaje comenzó el pasado mes de julio y se ha prolongado durante las dos primeras semanas de agosto. Torrox, Villanueva del Cauche, en Antequera, y diferentes puntos de Málaga han servido para recrear la ciudad de los años 20, con especial atención al diseño de producción, la fotografía, el vestuario y la ambientación de época.
Zoe Bonafonte, conocida por El 47 y Ruega por nosotras, interpreta a Nita Carmona, mientras que Dani Rovira da vida a su padre. El reparto incluye también a Javier Morgade, Martin Urrutia, Blanca Fernández en su primer proyecto, Adelfa Calvo, Mariola Fuentes, Eric Masip y el actor irlandés Moe Dunford.
La película está escrita por Paco Torres y Amaya Muruzábal y cuenta con Nico Miranda como director de fotografía, Ángel Lafuente como primer ayudante de dirección, Ronky Rodríguez en sonido, Mar García en dirección de arte, Sofía Nieto en vestuario, Bea Millás en maquillaje y peluquería y Elena L. López como directora de producción.
“Nita no solo luchó por jugar al fútbol, sino que luchó por decidir quién quería ser en una época en la que esa posibilidad les estaba negada a muchas mujeres”, explica Paco Torres. El director también define el proyecto como un homenaje a Andalucía, a su identidad, su color y sus gentes.
Para Amaya Muruzábal, la historia de Nita permite abordar cuestiones como la identidad, el deseo y la libertad a través de una protagonista que se enfrentó a todo un sistema para ocupar el lugar que consideraba que le pertenecía.