Dani Sancho debuta con Viaje al país de los blancos, título de inauguración del BCN Film Festival, la historia real de Ousman Umar, que se jugó la vida desde Ghana a Europa, donde conoció a una mujer que le ayudó. Hoy es un importante activista y divulgador.
Ousman Umar tardó cinco años en llegar a Europa desde Ghana. Durante el viaje fue abandonado en el desierto del Sáhara, donde solo sobrevivieron seis de las 56 personas que formaban el grupo. En Libia trabajó en condiciones prácticamente de esclavitud y, durante la travesía por mar, murió Mussa, su mejor amigo. Una vez en Barcelona, malvivió en la calle hasta que se encontró con una mujer llamada Montserrat, una buena persona que le ayudó.
Analfabeto, trabajó para pagarse los estudios y en otros cinco años estaba en una de las universidades de Negocios más prestigiosas de Europa. Hoy, Ousman es fundador de NASCO Feeding Minds, una ONG a través de la que construye escuelas con equipos informáticos en su país para ofrecer una educación digna a los niños y para que comprendan los riesgos reales que implica el viaje a Europa.
Activista por los Derechos Humanos y escritor, es autor de dos libros, Viaje al país de los blancos y Desde el país de los blancos. El primero cuenta su historia, su aventura en el infierno de Libia, de Sáhara y el mar, la llegada a Barcelona y el encuentro con Montserrat. Es el texto en el que está basada la ópera prima de Dani Sancho, que se estrenó en el Festival de Málaga e inauguró el BCN Film Festival en abril. En ella, Ousman se interpreta a sí mismo, acompañado por Benjamin Kakraba (que encarna al personaje en la adolescencia) y por la actriz Emma Vilarasau.

“Razones para decir que el mundo es un infierno tengo miles, pero prefiero ver el vaso medio lleno que medio vacío. ¿Por qué? Porque creo que merece la pena. Hay mucha gente buena”, sentencia Ousman Umar, que reconoce que la película ha suavizado un poco la realidad “para que sea digerible. Todo lo que sale es cierto, pero lo peor es lo que no sale, porque si no, no se podría ver”, añade.
Rodada en localizaciones de Ghana y de España, en la película conviven el catalán, el inglés, el twi y el castellano, en una mezcla que es ya en sí una reivindicación de la pluralidad y de la tolerancia, valores por los que apuesta la película de Sancho, que se basa en el guion de Guillem Clua.
“Estuvimos 10 días en Ghana, Guillem vino con todo el libro leído, con todo apuntado, tachado, con notas. Fuimos para que él se empapase de lo que es la vida real del país”, explica Ousman Umar, que espera que el estreno de la película consiga más apoyo para los propósitos de su fundación, que aún hoy no recibe ninguna ayuda institucional.
“Aún me acuerdo perfectamente cuando intenté convencer a mi hermano de que no subiera a una patera, que se quedara allí y alimentara su mente”, declara Umar, que reconoce que no fue nada fácil. “Él ha visto que yo he logrado llegar vivo y está dispuesto a hacer lo mismo, pensando que yo conozco el camino y le puedo dirigir. No había manera de convencerle, pero después de ver cuerpos flotando a mi alrededor en el mar, vivir el horror del desierto, las cárceles, había que hacer cualquier cosa”.

El joven aceptó “el reto”, como lo llama Ousman, de “alimentar su mente”. Educación en los lugares de origen para mostrar la realidad del peligro al que se enfrentan las personas que intentan llegar a Europa. Hoy, la ONG NASCO Feeding Minds ha creado decenas de escuelas, pero necesita mucho apoyo. Actualmente, tienen 17 aulas de informática que benefician a más de 58 escuelas, y cada año, más de 66.000 niños pasan por estas aulas. Los primeros 45 ordenadores los compró él mismo con el dinero que ganaba reparando bicicletas.
Todo ello es la razón por la que Ousman Umar ha querido compartir su historia también en el cine, para difundir el objetivo que se marcó cuando por fin consiguió vivir a salvo en Barcelona. “¿Para qué me iba a servir esa experiencia?”, se preguntó entonces y encontró la respuesta en el activismo. “Ahora tengo que comunicar e informar de mi experiencia para concienciar a los otros sobre el lugar del que procedo. Tiene que haber una manera de mejorar nuestras condiciones en Ghana y, lo más importante, tengo que evitar que otras personas sufran la misma experiencia que yo. Las posibilidades de morir son demasiado elevadas”, dice.
Viaje al país de los blancos es, también, la historia que Dani Sancho había esperado años para contar. “Durante años le he acompañado para comprender no sólo sus orígenes y su recorrido migratorio, sino también la culpa, la esperanza y la fuerza incansable que lo empujan a ayudar a los demás a través de su ONG. A través de su historia he querido hablar también de su proceso transformador y sanador, y de esa búsqueda de redención que le ha permitido dar sentido a tanto sufrimiento”.
Fotos: Getty Images