La directora de ‘La casa del Dragón’ cuenta cómo se hizo el desnudo de Aemond tras el revuelo en redes : «¡No es una prótesis!»

Aemond

Los fans de La casa del Dragón de todo el mundo no han dejado de comentar la secuencia más caliente del tercer episodio de la nueva temporada… De hecho, nadie parecía esperar ver a Aemond Targaryen, alias Ewan Mitchell, en una escena de desnudo integral. Pero ahora tanto el actor como la directora Geeta Patel desvelan el trasfondo de la que sin duda quedará como una de las secuencias más inolvidables de la serie.

Si ya has visto el episodio y la escena incriminada, no temas spoilers, descubramos el detrás de las cámaras... La directora y Ewan Mitchell acordaron que en esta secuencia Aemond debía mostrarse en toda su vulnerabilidad y orgullo, después de que su hermano Aegon le sorprenda en el burdel y, como de costumbre, le haga objeto de sus burlas. El hermano menor, de hecho, no duda en reaccionar levantándose y mostrándose completamente desnudo, antes de abandonar la habitación sin ni siquiera ponerse la ropa. Una imagen fuerte para un momento ciertamente inesperado, listo para desatar los comentarios de los fans en las redes sociales.

«No fue una elección que tomáramos a la ligera», señala Ewan Mitchell sobre su desnudo frontal, «pero molestar a los espectadores forma parte de la personalidad de Aemond. La palabra debilidad no forma parte de su vocabulario». Por ello, el actor optó por abordar la escena sin recurrir a ningún tipo de maquillaje o prótesis. Y durante una entrevista con Vulture, añadió que se inspiró en el personaje de Robert De Niro en Heat, de Michael Mann: «Aemond tiene el mismo tipo de código de comportamiento y eso le impide que le hagan daño como cuando era niño. […] Toda esa gente que tiene delante no cuenta para nada. Se mantiene firme, mantiene el control. Como si dijera: ‘Soy a prueba de balas, digas lo que digas no podrás tocarme’. Da mucho miedo».

La directora del tercer episodio, Geeta Patel, también comentó la secuencia en Variety: «Cuando hablamos de la escena del desnudo integral, le dije que si no se sentía cómodo no habría desnudos. Pero en cambio estuvimos absolutamente de acuerdo. […] Es uno de los raros momentos en los que vemos a Aemond de niño, vemos su sufrimiento. Pero cuando se levanta es como si llevara una armadura, y el hecho de que no le importe que todo el mundo vea su pene provoca una transformación realmente visceral».

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